[Gesprach über die Poesie]. Ensayo de (1772-1829), aparecido en 1800. Es un documento vivo del «salón literario romántico» que constituyó parte importante de todo el movimiento. Amalia (Carolina Schlegel, v. Acerca de Diótima) da hospitalidad a un grupo de amigos: Camila (Dorothea Veit, v. Lucinda), Marco (August Wilhelm von Schlegel), Ludovico (Friedrich von Schlegel), Lotario (Novalis), Antonio (Schelling) y Andrés.
Estos disertan y leen unos ensayos que tratan de definir estéticamente los «géneros poéticos», hasta que Amalia les invita a dejar este terreno de doctrina estéril para dirigirse a la libre naturaleza, y Ludovico lee el importante ensayo sobre «Mitología», en el que deplora la inferioridad de la poesía moderna, que no sabe crear sus mitos contemplando la naturaleza a través de la ciencia. Surge entonces Lotario para definir (Athenaeum v.) la «poesía de la poesía» o «poesía romántica», como la poesía que recoge en sí todo el íntimo misterio que hay en la naturaleza y de la naturaleza; se habla de la magia (habla entonces Novalis), del magnetismo, del galvanismo, de la física que conmueve a todos los espíritus de aquel tiempo (sin excluir a Goethe). «Todos los divinos juegos del arte, no son sino lejanas imitaciones del infinito juego del mundo, de la obra de arte que se crea a sí misma».
Antonio lee después la célebre «carta sobre la novela» en la que define como «romántico» todo lo que «representa en forma fantástica una materia sentimental», en la que el sentimiento no se confunde con un endulzado sentimentalismo, sino que se funda sobre el Amor, «jeroglífico del Único eterno Amor y de la santa plenitud de vida de la naturaleza creadora». La fantasía y la ironía no son expresiones artísticas. Se termina definiendo la forma perfecta de la novela, entendida como confesión, «compuesta de narración, de canto y de otras formas», tal como la encontramos en la Condesa Dolores de Arnim, y en la Crónica de un estudiante vagabundo (v.) y en el Godwy (v.) de Brentano y en muchos otros, sin excluir la Misión teatral de Guillermo Meister (v.) de Goethe, y para cuya comparación no sirven las reglas anteriores.
Este diálogo, fundamental para el Romanticismo, sobre todo por la formulación de nuevos ideales de poesía que se resienten del influjo de Schleiermacher y por la conclusión sobre la novela, sienta las bases teóricas, según las cuales la naturaleza y todas las demás actividades humanas, vida, pensamiento y sentimiento, quedan sublimadas en la poesía, punto de vista que será fecundo en todo el siglo y que aparece, todavía hoy, como eterno momento universal. Traducción italiana de V. Santoli en [Frammenti critice e scritti d’estetica] (Florencia, 1936).
G. Federici Ajrolodi

