Nació en la casa parroquial de Gärdlösa (Öland) el 14 de octubre de 1793 y murió en Estocolmo el 3 de abril de 1823. Hijo de un pastor llegado posteriormente a obispo de Kalmar, estudió en Lund y Upsala, e ingresó luego en la Dirección de Asuntos Eclesiásticos. Su formación juvenil, basada en los clásicos (Ovidio, Horacio, Propercio), no le impidió el desempeño de un papel de primer orden en el «goticismo», variante sueca (de tendencia medieval, popular y conservadora) del romanticismo de importación alemana. Unió significativamente a los dramas sobre antiguos temas nórdicos la Elegía 1815, conmemoración de la Santa Alianza.
La influencia mística, teosófica y de inclinación católica del período romántico final de Alemania (Schelling, Z. Werner), no ajena algunas aportaciones esenciales de Chateaubriand y aparece reflejada en sus musicales composiciones líricas; así, en Lirios en Sarán (v.) y Los mártires (v.). Las bacantes (v.) supone una confirmación de la ya demostrada reciprocidad entre el neoclasicismo y el goticismo. Tributario, según hemos dicho, de la cultura alemana contemporánea, S; experimentó, a causa de ello, la afición a la tragedia de horror, reflejada en obras como La ramera de Roma [Glãdjeflickan i Rom]. Nuestro autor poseyó un temperamento introvertido, amante de la soledad, y una salud precaria. Bohemio, y entregado al alcohol y al opio, falleció a los treinta años. Encarnó en Suecia la figura del «poeta romántico».
C. Picchio

