Georg Ernst Stahl

Nació el 21 de octu­bre de 1660 en Ansbach y murió en Berlín el 14 de mayo de 1734. Fue, primeramente, profesor de Medicina en Jena; luego, de 1693 a 1716, enseñó esta misma disciplina y Química en Halle, donde se dedicó a in­vestigaciones químicas. De allí pasó a Ber­lín, en calidad de médico del rey de Prusia. De acuerdo con la teoría flogística, por él enunciada, y ya vislumbrada por su maestro Johann Becher, quien había pro­puesto la idea de un elemento combustible, la «térra pinguis», un cuerpo contiene una cantidad de flogisto tanto mayor cuanto más grande es su combustibilidad; la pérdida del componente en cuestión transforma los metales en cales (óxidos) que, calentadas con una materia abundante en flogisto, como el carbón, vuelven a su estado metálico ini­cial.

Según Stahl, tal elemento era una sustan­cia definida, la misma en todos los com­puestos; la pérdida del flogisto correspondía a las reacciones de oxidación, y el au­mento a las de reducción. Dicha teoría fue acogida favorablemente, por cuanto permi­tía interpretar los fenómenos químicos; no obstante, resultaba esencialmente errónea, ya que consideraba los metales como sus­tancias compuestas, y las cales como sustan­cias simples. Stahl expuso sus ideas sobre los fenómenos de calcinación y combustión y acerca de la naturaleza de los cuerpos en Zymotechnia fundamentalis (1697), Ensayo becheriano (1702, v.) y Fundamenta Chymiae (1723 y 1732).

M. Giua