Poeta y prosista chileno nació en Santiago en 1886 y murió en 1952. Arquitecto que no llegó a terminar sus estudios de Arquitectura, ensayó el periodismo en La Universidad (1905) y en Revista Contemporánea (1910), y ensayó también la diplomacia (encargado de Negocios en Colombia de 1927 a 1928). En poesía saltó del verso libre que introdujo con otros poetas en su país durante su juventud, al soneto cuidado y pulido, que cultiva en su madurez profusamente. Flores de cardo (1908) es su primer libro de versos. Su trayectoria se advierte a través de La casa abandonada: parábolas y pequeños ensayos (1912) y Los pájaros errantes, poemas (1915), para desembocar en la nueva etapa que representan Camino de las horas (1934), Otoño en las dunas (1940), Esta bella ciudad envenenada (1945), No más que una rosa (1946).
La fantasía que reina en su novela inicial La reina de Rapa Nui (1914) se remonta mediante las alas del corcovado Alsino (v.), su obra esencial. En realidad, P. es un poeta lírico, en verso o en prosa, lo que sigue advirtiéndose en la novela Un juez rural (1924). Ensaya también el teatro en Andróvar, poema dramático (1925), tragedia en prosa que no añade nada singular a la gloria del artista. Y aborda también el ensayo y la crítica en curiosos intentos como Ensayo# sobre la arquitectura y la poesía (1916). Otros títulos suyos y recopilaciones son El llamado del mundo (1913), Las copas (1919), Karez-I-Roshan (1920), «mixtificación literaria que hizo pasar como de un poeta persa algunos poemas en prosa de Prado», según palabras de Anderson Imbert; Poemas en prosa (1921), selección de Castro Leal; Antología: las estancias del amor (1949), selección de Raúl Silva Castro; Viejos poemas inéditos (1949). Para Silva Castro es «uno de los más primorosos sonetistas de la lengua española» este organizador del Grupo de los Diez, verdadero poeta contumaz en el verso, en la novela y en el ensayo.
J. Sapiña

