Nació en Königsberg el 9 de junio de 1810, murió el 11 de mayo de 1849 en Berlín. Tras una infancia desgraciada, huyó de casa a los 16 años y encontró protección en Stargard en casa del consejero de justicia Adler, el cual le hizo estudiar en Berlín con K. F. Zelter y B. Klein. Llamado por Von Bunsen a Roma como organista de la capilla de la Embajada de Prusia, estudió con Baini la música italiana. Nombrado maestro de capilla y del coro en el Kärntnetor-Theater de Viena en 1837, volvió en 1838 a Italia, donde permaneció hasta 1841, escribiendo algunas óperas al gusto de la época (Rosmonda d’Inghilterra, 1839; II templario, 1840, la obra de mayor relieve y éxito; Odoardo e Gildippe, 1841; Il proscritto, 1841, sobre un libreto ya destinado a Verdi).
Nombrado primer maestro de capilla en el Teatro de corte de Viena, fundó la Sociedad Filarmónica, con el proyecto fundamental de ejecutar las Sinfonías de Beethoven. También en Viena hizo Nicolai representar un arreglo del Proscritto, con el título Die Heimkehr des Verbannten (1844). Escribió también música orquestal y coral, entre la cual destacan una Misa en re mayor, dedicada a Guillermo IV de Prusia (1843), y una Fest-Ouvertüre con ocasión del jubileo de la Universidad de Königsberg (1844). Nombrado en 1847 director del coro de la catedral y de la ópera de corte de Berlín, allí terminó y estrenó con gran éxito, el 9 de marzo de 1849, Las alegres comadres de Windsor (v.), la única obra que testimonia las posibilidades reales dé Nicolai. No había cumplido los treinta y nueve años cuando moría repentinamente víctima de un ataque de apoplejía.
C. Marinelli

