Escritor y diplomático cubano; nació en Lima (Perú) en 1872 y murió en La Habana en 1934. Cultivó el periodismo desde su juventud, militó en el partido revolucionario cubano, representó a su país en México y en los Estados Unidos, fue secretario de Estado con motivo del movimiento revolucionario de 1933 y desempeñó la presidencia de la República durante unas cuantas horas del día 28 de enero de 1934, antes de hacerse cargo provisionalmente del puesto Carlos Mendieta. Redactor de El Mundo, fundó después Heraldo de Cuba (1913) y La Nación (1916); una selección de sus editoriales y artículos periodísticos fue publicada en 1937 con el título Doctrinas de la República. La colección de las crónicas recogidas por él comprende seis volúmenes: Esbozos (1900), Tristes y alegres (1901), Hombres de pro (1902), Psicología profana (1905), Alrededor de nuestra psicología (1906) y Burla burlado (1907).
Por su estilo y por su galanura es un periodista de primer orden y Juan J. Remos afirmaba en 1945 que «constituyó una jerarquía especial en el periodismo que aún no ha tenido sucesión». Sin embargo, no se distinguió solamente como periodista; más que un historiador, es un ensayista de gran interés histórico por sus calidades y temas. Su obra más conocida y estimada es La diplomacia en nuestra Historia (v.), publicada en 1909; pero la gran calidad de este trabajo no obscurece el mérito de otros, como Los últimos días del presidente Madero (1917), En torno a la Heurística (1929), discurso de ingreso en la Academia de la Historia, y Proceso histórico de la Enmienda Platt, publicado después de su muerte (1937 y 1941), aunque incompleto.
J. Sapiña

