La colección fue continuada en el volumen Recompensas y Hadas [Rewards and Fairies], publicado en 1910. Aquí se continúa la serie de los encuentros que los dos niños Dan y Una tienen en compañía del duendecillo Puck, y reaparecen tanto el artista sir Harry Dawe como el caballero normando sir Richard Dalynridge.
El primero explica que fue armado caballero por Enrique VII, por haberle hecho economizar una pequeña suma de dinero, y el segundo concluye la serie narrando una cacería de Enrique I, después de la cual un peregrino revela ser Harold II, salvado de la batalla de Hastings. Los otros personajes son: una doncella llamada Filadelfia, que narra un extraño episodio de brujas; un hombre de la edad de piedra, que cuenta que a cambio de un ojo obtuvo la primera espada de hierro y fue adorado por ello tomo un dios por los de su tribu; un contrabandista anglo- francés del tiempo de la Revolución Francesa, llamado Faraón, que narra primero sus aventuras entre los pieles rojas de América y después una entrevista con Talleyrand y Napoleón Bonaparte, primer cónsul; San Wilfredo, que refiere la conversión de Meon; un tal Culpeper, médico y astrólogo del tiempo de Cromwell, que habla de la curación de la peste por medio de la astro- logia!; Simón Cheyneys, que recuerda algunas aventuras de sir Francis Drake.
Como en el primer volumen, estos encuentros no son más que sueños, pero también aquí el paso dé la vela al sueño no resulta siempre del todo claro, e incluso en algunas ocasiones parece que deba prescindirse de ello, tan implicada está la narración en la vida real de ambos niños. Cada uno de los cuentos de este volumen va precedido o seguido por una poesía, de argumento más o menos afín, que sirve de introducción o comentario. El título del libro viene de una canción infantil «Farewell, rewards and fairies» [«Adiós, recompensas y hadas»], que los dos niños cantan al final de Puck of Pook’s Hill.
B. Ceva

