[Poesies]. Con este título se publicó en Barcelona en 1920 la obra lírica completa del poeta y crítico catalán Joaquim Folguera (1893-1919), en la que se agrupaban los Poemes de neguit (1915), El poema espars (1917) y otros poemas no recogidos aún en libro.
Posteriormente han sido reeditadas numerosas veces (la edición más reciente es de 1951). Los poemas futuristas se incluyeron en Traduccions i fragments (Barcelona, 1921), y no han sido reeditados. En la poesía de Joaquim Folguera convergen, en un desorden aparente, las tendencias más opuestas de la poesía francesa y catalana de la época. Todas ellas son reducidas a unidad — quizá todavía no a una unidad creadora consciente e individualizada — por una humanidad rica en experiencias vitales y atenta a lo más nuevo del arte.
Después de una primera época creadora estrictamente refleja, su amarga experiencia del Dolor («tan sois Dolor ve de company amb mi», «Fes el meu cor de tos amors estatge/i, si hi vingués perduda una alegría,/fes-la ben tost dintre tes ungles presa») y su continuo enfrentarse con la Muerte («Ara, Senyor, sentó les bufarades/de la Mort que m’envolta sense prendre’m./Dins la penombra ja he perdut el límit/del món i el fi contacte de les coses»), que él sabía inminente a la vuelta de cualquier instante, dentro de la Soledad («Tota una vida s’esgota/en contorsions dins el buit»), el Olvido («intuició de la mort que s’acosta») y el Silencio, le llevan a una poesía aséptica, desnuda, profundamente dramática. Por ello dice que «el meu cant… no coneix rialla».
Pero, por otra parte, su lúcida inquietud intelectual, que hace de él uno de los críticos más notables de su tiempo (Les noves’ valors de la poesía catalana, Articles) y el descubridor, y traductor, de los nuevos valores de la poesía europea (Max Jacob, Guillaume Apollinaire, etc.), dio a su poesía una dimensión de aventura artística, que le proyecta sobre lo más audaz de las conquistas de Apollinaire o Marinetti («Vetlla de desembre plujós», «Músics cecs de carrer», «En avió» y «Ambició»). Folguera liquida, en Cataluña, la estética que se ha convenido en llamar novecentista e inicia la posibilidad de una poesía esencialmente nueva, cuyo primer momento tendrá su figura más importante en Joan Salvat – Papasseit (v. Poesías). [Trad. castellana de Emilia Bernal (Barcelona, 1930)].
J. Molas

