Nombre de una divinidad y de una heroína hindúes. El nombre significa «surco» y es, en el Veda (v.), el apelativo de la esposa de Indra y de Lakṣmī (v.).
En la literatura épica es el nombre de la esposa de Rāma (v.), raptada por Rāvana (v.) y liberada después por su marido. Representa el tipo de la esposa perfecta, fiel, devotamente sumisa a su esposo. En el Rāmāyaṇa (v.) es hija de Janaka, rey de los Videha; su nacimiento es milagroso, por cuanto Sītā surge de la tierra, mientras el rey está arando: de ahí el sentido de su nombre. El rey posee un arco maravilloso, y declara que concederá su hija sólo a quien lo sepa manejar. Rāma vence en la prueba y obtiene como esposa a Sītā. Cuando Rāma parte para el destierro, Sītā pretende seguirle a toda costa. Rāvana la rapta y la transporta a Laṅkā.
La tierra entera, las plantas y los animales, se afligen por el rapto. Rāvana muestra a Sītā todas sus riquezas e intenta seducirla, pero aquélla le rechaza indignada. En vista de su negativa, Rāvana manda encerrarla en una caverna, sometida a estrecha vigilancia. Hanumat (v.), rey de los monos, que ha sido enviado en busca de Sītā, penetra en Laṅkā y logra descubrir la caverna mencionada: habla con Sītā y le asegura que Rama irá a libertarla. Así acontece, pero Rāma sospecha de la fidelidad de su esposa y no quiere volver a admitirla como tal. Sītā, desesperada, manda preparar una pira y se arroja a ella, invocando al fuego como testigo de su inocencia. De las llamas se eleva el propio dios Agní (v.), que toma en sus brazos a Sītā y la entrega a Rāma, garantizándole que siempre le ha sido fiel. Rāma se arrepiente de sus dudas. Sītā representa el tipo perfecto de la esposa india, según lo entiende el hinduismo.
A. M. Pizzagalli

