Es el protagonista del drama homónimo (v.) del dramaturgo Eugene Gladstone O’Neill (1888- 1953). Jones es el personaje aterrorizado por la muerte. Su temor alcanza una proyección cósmica, de la cual él es la víctima. A la creación de este ambiente de terror ayudan considerablemente la fuerza expresiva del monólogo final que dura seis escenas y el insistente tamtam, cuyo ritmo se va acelerando a medida que avanza la obra.
O’Neill consigue así crear el clima obsesionante y propicio, en el que Jones, más que vencido por sus enemigos es vencido por sí mismo, por su miedo, por su soledad, por sus alucinaciones, por todo el mundo que le circunda. A pesar de pertenecer a los primeros tiempos de la producción teatral de O’Neill, es personaje de gran intensidad dramática que merece situarse al lado de otros que como Efraín Cabot (v.) y Dion Anthony-Billy Brown (v.) pertenecen al momento de esplendor del teatro de O’Neill.

