Autor dramático español. Nació en Vich (Cataluña) en 1816, murió en La Habana en 1870. Estudió en la Universidad de Cervera, donde conoció a Balmes; pasó luego a la Universidad de Alcalá de Henares y finalmente licencióse en Derecho en la de Barcelona (1838).
Sus dos vocaciones fueron la política y las letras. Afiliado al partido liberal, fue desterrado a Cádiz. Su primera obra fue un volumen de poesías en castellano, Emociones (1850). Su drama titulado Lola, escrito para una compañía de aficionados de Barcelona, fue estrenado en el teatro Español de Madrid con el título de ¡Flor de un día! (1851, v.).
La obra, de un romanticismo exagerado, casi grotesco, y abundante en ripios y barbarismos, constituyó un gran éxito y recorrió triunfalmente España. Poco después dio a la escena una segunda parte de aquel drama; Espinas de una flor. C. fue diputado por los distritos de Gracia, Vich y Santa Coloma de Famés.
Después de la revolución de septiembre, aceptó la administración de Hacienda de Cuba. Poco después fallecía en la capital de la isla. En catalán escribió algunas poesías líricas de poco mérito, pero muy superiores a las que compuso en castellano. También en su lengua nativa dio dos obras en un acto: La Teta gallinaire (1865) y La tornada d’en Titó (1868); son piezas costumbristas, ingenuas, comicosentimentales. La versificación es hábil y a veces se logran efectos de ingeniosa comicidad.
Camprodón compuso numerosos libretos para obras líricas; cabe mencionar Marina, la célebre ópera con música de Arrieta.

