Nació en 1436 en Pistoia (de donde el sobrenombre), murió en Ferrara el 29 de abril de 1502; su familia era oriunda de Vinci, de lo que le vino la costumbre de firmarse Vincio.
Sobre su vida sólo se tienen noticias generales y discontinuas: después de haber estado algún tiempo, alrededor de 1480, en la corte de Niccoló di Correggio, pasó al servicio de Hércules I de Este en Ferrara; de 1487 a 1498 ocupó la capitanía de la puerta de Santa Cruz en Reggio Emilia.
Arrojado del cargo, no se sabe ciertamente si por fallos cometidos o por la hostilidad suscitada por sus mordaces y a menudo demasiado explícitos versos satíricos, lo volvió a alcanzar por breve tiempo, por mediación de Isabel de Este, más tarde Gonzaga (a la que con tal motivo había dirigido una carta en forma de fábula), volviéndolo a perder definitivamente en 1500, año en que inicia su recorrido por cortes y ciudades diversas, como Correggio, Novellara, Mantua, Ferrara, en un peregrinar que tiene su eco puntual en los temas de su poesía, marcada por una constante nota de desazón causada por la pobreza.
Juntamente con Burchiello, P. fue uno de los más interesantes y felices poetas jocosos, con ribetes burlescos, del siglo XV y, en ciertos tonos y posturas, anuncia a Bemi. Su notoriedad es debida, más que a la tragedia Filostrato e Panfila, sacada de un cuento de Boccaccio y enviada en 1499 a Isabel Gonzaga, a los numerosos Sonetos burlescos (v.), llenos de ingeniosas variaciones sobre temas y puntos autobiográficos (pobreza y miseria figuran entre los temas dominantes), entremezclados con notas polémicas y audazmente satíricas.
En efecto, P. fue severo censor de cortesanos y funcionarios deshonestos, entre ellos Niccoló Ariosto. Se conoce también el título de una comedia suya, De amicitia, de la que no ha quedado huella.

