Nació en Woerlitz, cerca de Dessau, el 23 de enero de 1822, murió en Schliersee el 23 de julio de 1894. Representó en el campo de la investigación arqueológica el Ochocientos neoclásico de pura escuela alemana; y encaminó, por lo tanto, su penetrante atención de hombre doctísimo, de un modo especial y casi exclusivo a la Antigüedad clásica, aunque la oleada romántica despertase aficiones opuestas entre los estudiosos.
Dejó importantes obras de historia del arte, extraída únicamente de fuentes literarias: la Historia de los artistas griegos (v.), en dos volúmenes, escrita de 1854 a 1859, un estudio sobre El arte en Homero (1868), otro sobre Relieves de los vasos etruscos (1870), una colección de Estudios sobre la historia de los vasos pintados (1871).
De 1856 a 1865 estuvo en Roma como director del Instituto de correspondencia arqueológica. De regreso en Alemania, y ocupándose siempre de arqueología, fue nombrado conservador del Gabinete de medallas y del Museo de cerámicas del rey de Baviera, en Munich.
G. Veronesi

