Vissarion Grigorevich Belinski

Nació en Sveaborg (Finlandia) el 30 de mayo de 1810 y m. el 26 del mismo mes de 1848 en Mos­cú. Hijo de un médico de la Marina militar rusa, una vez concluidos sus estudios secun­darios fue enviado a la Universidad mos­covita.

Asiduo concurrente de los círculos literarios frecuentados por los estudiantes, compuso, a fines de 1830, la tragedia Dmitri Kalinin, inspirada en Los bandidos (v.) de Schiller; aun cuando exenta de interés des­de el punto de vista literario, la obra en cuestión, llena de apasionados ataques con­tra la esclavitud, suscitó un notable escán­dalo, y, a la primera ocasión, Belinski fue ale­jado de la Universidad «por incapacidad».

Dedicóse entonces al periodismo; colaboró en Teleskop, de Nadeidin, y luego, tras la supresión de esta hoja (1836), dirigió hasta 1839 Observador Moscovita [Moskovski Nabljudate’l], que entonces pertenecía al céle­bre Bakunin.

En la época de su colabora­ción en Teleskop, y concretamente en 1834, compuso Belinski sus artículos más conocidos: las Meditaciones literarias, que difundieron por toda Rusia el nombre de su autor. En 1840 abandonó Moscú y establecióse en San Petersburgo, donde alcanzó rápidamente la fama con sus artículos polémicos y de crí­tica literaria en los Anales patrios [Otocestvennyia Zapiski].

Hasta entonces, el es­critor había profesado ideas liberales; sin embargo, bajo la influencia de las teorías de Hegel empezó a apoyar el poder cons­tituido y afirmó que el régimen no modi­fica en nada la vida de un filósofo.

En rea­lidad, empero, ello no fue sino un parén­tesis más bien breve; y así, no tardó Belinski en defender en sus artículos a los escritores que propugnaban reformas sociales, y em­pleó la dialéctica de Hegel en favor de la fe en un progreso constante de la sociedad en todos sus aspectos.

En 1843 se casó con una profesora; el año siguiente publicó Vida del poeta Koltzov [Zizn’ poeta KoVtcova], y dos más tarde Estudio sobre las obras de Polevoi [Ocerk proizvedenij N. A. Polevogo]. Al mismo tiempo, colaboraba, como crítico literario, en El contemporáneo [Souremennik], revista fundada por Pushkin y adquirida por Panaev y Nekrassov.

En ella asumió Belinski con ardor la defensa de la es­cuela «naturalista», cuyo primer represen­tante en la literatura rusa fue Gogol; en sus artículos — leídos ávidamente por toda la «inteligentzia» y, en particular, por la juventud universitaria — denunciaba los defectos de la esclavitud (aun cuando sin atacar su principio), deploraba la condición de la mujer en la familia y fustigaba la apatía nacional, la tradición administrativa, la falta de cultura y la ausencia de virtu­des como la honradez, la humanidad y el civismo.

En 1847, ya herido por la dolen­cia que pronto habría de llevarle a la tum­ba, escribió la violenta Carta a Gogol, en la que ataca al autor de la Corresponden­cia con los amigos [Perepiska s druz’ jami]; el texto de esta obra circuló entre los jóve­nes, que la habían convertido en su propia profesión de fe, a través- de millares de copias manuscritas, y la censura imperial no autorizó su publicación íntegra hasta 1905, o sea cincuenta y ocho años después de su aparición.

Aun cuando Belinski murió en 1848, la primera edición de sus obras com­pletas (en ruso) no se publicó hasta el año 1859.