Apolodoro

Nacido en Atenas en fecha des­conocida; desarrolló su plena actividad ha­cia el 150 a. de C. Fue discípulo del gra­mático Aristarco y del estoico Diógenes de Seleucia.

Habiendo alcanzado gran fama, se trasladó a Alejandría, donde fundó una es­cuela según el modelo alejandrino. A este período corresponden sus numerosos tra­bajos de catalogación, como, por ejemplo, la obra De las naves, en la que se hace un inventario de cuanto se encuentra en las obras homéricas acerca de la navegación; un libro de Etimologías y otra obra: De los dioses.

Cuando hacia el 164 a. de C., Tolomeo Fiscón empezó a perseguir a los lite­ratos, Apolodoro hubo de abandonar Alejandría y se dirigió a Pérgamo. Allí mantuvo ami­gables relaciones con el rey Atalo II Filadelfo (159-138), a quien dedicó sus Cró­nicas, una especie de historia universal encuadrada en la cronología de Eratóstenes, que comprendía desde la caída de Troya has­ta el 120 a. de C.

Hacia el 133, volvió Apolodoro a Atenas, donde murió en fecha no precisada. Le son atribuidas muchas obras apócrifas, entre las cuales la más conocida es la Bi­blioteca (v.).