Apolonio de Perge

Nacido hacia el 262 a. de C. en Perge, en Panfilia; se ignora el año y el lugar de su muerte. Vivió largo tiempo en Alejandría, primero como discí­pulo y más tarde como profesor en la es­cuela de los sucesores de Euclides, escuela que recibió nuevo impulso de Apolonio.

Realizó numerosos viajes y residió también durante algún tiempo en Éfeso y en Pérgamo, a cuyo rey Atalo I (224-197) dedicó el cuarto libro de su tratado sobre las figuras Cóni­cas (v.). Apolonio hizo con respecto a las figuras cónicas lo que Euclides había hecho un siglo antes en cuanto al círculo, y fue él quien dio a las secciones del cono las deno­minaciones todavía en uso: parábola, hi­pérbola, elipse.

Aunque sólo cuatro, de los ocho libros de que estaba compuesto, hayan llegado a nosotros en el texto original (po­seemos otros tres en idioma árabe), el tra­tado es tan completo que habían de pasar siglos antes de que pudiera añadirse algo al tema. Además de este libro, Apolonio escribió otras obras sobre matemáticas. Han llegado a nosotros, en versión árabe, dos libros so­bre Divisiones de las proporciones, una obra sobre Tangencias y dos libros sobre Lugares planos.

Entre los escritos perdidos se cono­cen los títulos de una obra sobre Resolu­ción rápida y otra sobre espejos ustorios. Después de Arquímedes, Apolonio es el más pro­fundo y original de todos los matemáticos griegos. Los antiguos le atribuyeron la in­vención de una forma especial de reloj so­lar y precursores descubrimientos astronómicos.