[Jesús que toma]. Drama en tres actos y en prosa del poeta y dramaturgo catalán Ángel Guimerá (1845- 1924), estrenado el 1.° de marzo de 1917. El príncipe Demetri se refugia en el castillo del conde Orlof, siguiendo a la millonaria norteamericana Gladys. Poco después pasa por allí Nataniel, un hombre misterioso al que unos califican de profeta y otros consideran como el propio Jesús que ha vuelto a la tierra. Ante el castillo la tropa le corta el paso y es herido en el pecho. Lo curan en el propio castillo y Gladys queda fascinada por su personalidad y le sigue hasta la ciudad. Demetri cae enfermo al ser abandonado por la mujer que ama sin ser correspondido. El médico asegura que sólo la presencia de Gladys puede curarlo. El rey Rodolf permite, a disgusto, la visita de la norteamericana. Entre tanto, las guerras promovidas por el sanguinario monarca siguen derramando sangre. Nataniel, que estaba prisionero, se escapa misteriosamente y quiere convencer al rey de la necesidad de la paz; Gladys, satisfecha por la libertad de Nataniel, que le fue prometida antes de que se fugara, accede a casarse con el príncipe Demetri. Nataniel muere violentamente exhortando a los soldados que depongan las armas. La obra tiene un fondo alegórico y pesimista. Pretende demostrar la imprescindible necesidad del amor y la hermandad universales. Sin embargo, la muerte del pacifista Nataniel, que realmente es un símbolo aproximado de Cristo, demuestra que el odio de los hombres es superior a su deseo de paz.
Guimerá consigue dar a la obra un halo de poesía y de misterio sin truculencias que la asemejan a ciertas piezas del teatro moderno.
A. Manent

