[Lettere ai protestanti]. Con este título se designan las cartas de Paolo, originariamente Pietro, Sarpi (1552-1623), a varios protestantes, publicadas muchas veces en colecciones parciales o incorrectas y no editadas críticamente hasta 1931, al cuidado de Duilio Burnelli. La figura del gran consultor de la República Véneta queda en esta colección perfectamente iluminada en cuanto a los problemas de la religión entendida en sí y por sí, y en sus relaciones con el Estado; como no se atrevía a manifestar su pensamiento a sus amigos católicos, aunque fuesen realistas o galicanos, Sarpi podía desahogarse con mayor holgura con los protestantes, generalmente franceses y hugonotes. Son importantes las 115 cartas al patricio Jéróme Groslot de l’Isle, conocido en Venecia durante el Interdicto, y corresponsal suyo desde 1607 a 1613, y ocasionalmente hasta 1618; las dirigidas al hugonote italiano Francesco Castrino (que continuó los informes de l’Isle a partir de 1608), en número de 52; y las 45 a los alemanes Christoph (1583-1637) y Achatius von Dona (1581- 1647), que intentaron diplomáticamente en Venecia la reforma evangélica y la alianza con los principes protestantes de alemania.
Ocupan un lugar especial las 10 cartas a Philippe Duplessis-Mornay (1549-1623), gobernador de Saumur y consejero de Enrique IV; el famoso «papa de los hugonotes» durante el Interdicto había enviado a Ve- necia al pastor italo-ginebrino Giovanni Diódati y al patricio francés David Liques. Siguen dos cartas a Isaac Casaubon (1559- 1614), erudito calvinista, y una a Daniel Heinsius (1580-1661), dedicado a estudios literarios y religiosos, y en apéndice algunas cartas en latín y en francés de Duplessis-Mornay a Sarpi, desde 1608 a 1612. Las cartas del servita veneciano son lúcidas por su interés de estadista y jurista hacia los acontecimientos contemporáneos; es vivísima su comprensión de la vida política de Italia y de Europa, y de los diversos problemas que suscita la cuestión religiosa en sus repercusiones políticas. Son notables entre sus teorías las de la interioridad de la fe, de su independencia del Estado, y al mismo tiempo de la libertad de éste ante la ingerencia religiosa; en acre lucha con los jesuitas Sarpi da a entender asimismo a los hugonotes la necesidad de acceder a una mutua tolerancia más allá de todo conflicto de secta. Esta colección es también interesante por los testimonios que ofrece acerca de la vida del autor, la composición de sus obras y el atentado de que fue víctima.
C. Cordié

