La Primera gramática que tuvo, no sólo el pueblo griego, sino toda la cultura europea y occidental, fue ésta de Dionisio, nacido en Alejandría pero de familia tracia, y por esto llamado el Tracio (II a. de C.). Fue compuesta en Rodas, después que Dionisio, que había escapado de Alejandría, donde había sido discípulo de Aristarco, fue a enseñar en esa isla, entonces centro escolar e intelectual de primer orden. En su gramática, Dionisio funde elementos de procedencia alejandrina con elementos pérgamoestoícos. Es el primero que enumera y distingue las ocho partes de la oración (esta distinción está en uso todavía hoy después de más de tres milenios, lo mismo que gran parte de su terminología de los casos, de los verbos, etc.). Divide además una disertación suya gramatical y al mismo tiempo filológica en seis partes: 1) lectura o recta pronunciación; 2) exégesis de los textos en las imágenes poéticas; 3) declaración de las palabras más difíciles y de las alusiones históricas y mitológicas; 4) etimología; 5) doctrina de la analogía y paradigmas de la flexión; 6) juicio crítico.
F. Della Corte

