Cincuenta sombras de Grey_E. L. James

Revelada como best seller del momento, la trilogía de E. L James, se inicia con este libro. Vendida como estandarte de novela erótica y literatura destinada a mujeres, se ha hecho un hueco inmerecido, a mi parecer, en los estantes de librerías y hogares de medio  mundo.

Una joven universitaria se prenda de un apuesto y acaudalado empresario. Dadas las inclinaciones sado masoquistas del guaperas en cuestión, la muchacha, además de prendada, se ve prendida por el protagonista. Desde las primeras citas y encuentros donde se marca  la sumisión y el ansia de dominación de este caballero, se va avanzando a una parte más amable donde es el amor el que va surgiendo para suavizar tanto las prácticas sexuales, como el pensamiento del joven. Fin de la historia.

En definitiva, es un producto, un mal producto,  que se queda a medias entre un folletín amoroso de principios de siglo y un quiero y no puedo en el género erótico.

El contenido es simple y la forma lo es aún más. Sin embargo, millones de personas se han lanzado a la lectura no de uno, sino de tres libros, para conocer la historia completa. Algo debe de tener pues…, o bien el mérito lo obtiene íntegramente el marketing realizado.

A propósito del mismo, las dudas que me asaltan al proclamarlo como literatura para mujeres, son tan grandes que me han ocupado más tiempo que la lectura del propio libro. Al ser para mujeres, ¿dicen que lo nuestro es la literatura simple, sin forma ni contenido, y aquello de más enjundia se reserva para los varones, con más altas inclinaciones literarias e intelectuales, como de todos es sabido?, ¿acaso las mujeres sólo leemos literatura erótica descafeinada o nos escandalizaríamos y sólo los hombres pueden enfrentarse a un buena narrativa erótica?.

Perdón por las diatribas irónicas que me ha causado este libro, le dan más importancia de la que tiene y consiguen lo que se pretende, que se hable de él. La literatura, la buena literatura, es universal y no sexista, por lo tanto, la mala literatura también.

QUEMADA VIVA, Souad

Quemada viva

Por: Berta Lucía Estrada Estrada

En enero del 2010 Especiales Pirry presentó un especial sobre las mujeres atacadas con ácido y en los últimos meses hemos sido testigos impotentes de varios casos de mujeres quemadas de esa forma en Bogotá y en Medellín. En los últimos quince años unas 26 mujeres habrían sido víctimas de este horrible flagelo machista. Desafortunadamente en Colombia no se considera un delito grave, sólo entra dentro de la denominación de “lesiones personales”, delito excarcelable, mientras que la mujer víctima del mismo debe de vivir permanentemente con las secuelas que deja el ácido en su cara, en su cuerpo y en su psiquis. No obstante, poco hablamos sobre ésto, como si quisiéramos ponernos un velo ante un drama de esa magnitud, lo que permite que cada vez se haga más común el que alguien decida tirarle ácido a una novia o esposa o a la rival de turno, o al menos a la que imaginamos nuestra rival. Esto demuestra, una vez más, que la sociedad colombiana está enferma, y que esa premisa que tratan de vendernos de ser el país “más feliz del mundo”, sólo es una gran falacia que trata de ocultar la violencia permanente en la que vivimos, pero sobre todo en la que vive la mujer.
Y si bien en Colombia este grave delito pareciera ser algo nuevo, en los países musulmanes es una práctica antigua que se conoce como crimen de honor, expresión que sólo conocí en 2005 con la lectura de Quemada viva de Souad, libro al que me referiré más tarde y con el testimonio de Casada a la fuerza de Leila. El “Crimen de honor” tiene un sinnúmero de variantes: la mujer puede ser quemada viva, rociada con ácido, estrangulada, degollada, lapidada. En otras palabras, las mujeres que se opongan a la voluntad masculina están expuestas a las mayores perversidades que la mente humana pueda imaginar. Leila describe esta situación de la manera más desgarradora que una mujer pueda expresar sobre su propia condición de mujer:
“… el cuerpo de la mujer musulmana representa un pecado desde el momento mismo de su nacimiento. Para un padre, una hija es sinónimo de sirvienta de la casa, la alcoba es su prisión y su virginidad es el regalo más preciado que él dará al hombre que escogerá como su marido”.
Tal vez el caso más difundido por la prensa colombiana sobre el crimen de honor es el de la iraní Ameneh Bahrami, quien quedó ciega el 3 de noviembre de 2004 al serle lanzado ácido a los ojos por un compañero de universidad furioso porque ella había rechazado su propuesta de matrimonio. El aspirante a “pretendiente” fue finalmente condenado por la ley iraní el 27 de noviembre de 2008 y Ameneh Bahrani exigió que se llevase a cabo la “ghesa”, o Ley del Talión; lo que quiere decir que el victimario recibiría 20 gotas del mismo ácido en sus ojos. No obstante, para que esto pudiese llevarse a cabo, la víctima, a la que desfiguró y dejó ciega destruyéndole la vida, tendría que pagarle la suma de 20000 euros, ya que la misma ley considera que los dos ojos de una mujer equivalen a un ojo de un hombre. En agosto del 2011 poco antes que el hombre recibiese su castigo, Ameneh lo perdonó.
Quemada viva: el caso de Souad
Quemada viva, es el testimonio de Souad, una de las pocas sobrevivientes a esta tradición que cobra cientos de vidas en diferentes lugares del mundo. Su caso no difiere mucho de la historia de miles de mujeres musulmanas. Su familia se da cuenta que está embarazada, el padre del niño huye, como lo hacen todos los cobardes, y ella es condenada por sus padres a ser quemada viva. El elegido para “lavar el honor” es su cuñado, pero podría haber sido el padre o el hermano, e incluso su progenitora. Souad cuenta como vio a su madre ahogar a un bebé con la almohada inmediatamente después del parto, cuando se dio cuenta que era una niña. También cuenta como su hermana adolescente fue estrangulada con la cuerda del teléfono por su propio hermano. ¿Cuál habría sido su crimen? ¿Hablar por teléfono? ¿O tal vez mirar a un hombre a los ojos, hablar con un desconocido?
Souad es una campesina cisjordana, que pudo sobrevivir gracias a la ayuda de SURGIR, una ONG suiza que se dedica a investigar este tipo de crímenes. El 80% de su cuerpo guarda las señas de la gasolina ardiendo. En Pakistán y en Yemen, son cientos las mujeres que son desfiguradas cada año por sus maridos o por desconocidos. La práctica más utilizada es el ácido que les corroe la piel hasta dejarlas convertidas en monstruos. Lo peor es que ni las autoridades ni el gobierno ni los médicos hacen nada para protegerlas. No suelen interferir en lo que consideran “decisiones familiares”. Pero no solamente son quemadas en sus países de origen. En noviembre de 2005, en los suburbios de París, una mujer de 18 años de origen marroquí, fue rociada con gasolina por un pretendiente que había sido rechazado por su familia. Ella estuvo varias semanas en coma y él simplemente despareció en la multitud.
NOTA: El 25 de febrero de 2012 las mujeres colombianas salieron a la calle para ralizar La Marcha de las Putas, un movimiento que ya es internacional y que tiene como objetivo fundamental luchar contra la violencia machista. En Colombia, como en muchos otros países, los hombres consideran que hay dos tipos de mujeres: 1. el grupo de mi mamá y mis hermanas y 2. el grupo de “las otras”, léase “putas”. En una sociedad machista, como la nuestra, cuando un hombre tiene varias mujeres se le suele admirar o al menos se suele ser condescendiente con su comportamiento; pero si es la mujer la que tiene dos o más hombres, o se viste o habla de una forma supuestamente “provocativa”, entonces se le denomina como “puta”. La sociedad no ha querido entender que las mujeres somos dueñas de nuestros cuerpos y que nadie tiene que decirnos con quien debemos acostarnos, ni cuando, ni como ni donde debemos hacerlo. Debe entender que somos libres de decir NO, y que ser dueñas de nuestros cuerpos, eso si de una forma responsable, quiere decir que ningún hombre, ni ninguna religión ni ninguna ley puede impedirnos traer al mundo a un niño no deseado. También debe entender que para luchar contra los embarazos de adolescentes la mejor manera es la educación sexual, no la represión, ni el fanatismo ciego y machista.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»QUEMADA VIVA, Souad»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «QUEMADA VIVA, Souad»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

LA POESIA TAMBÉ POT SER NAIF

LA POESIA TAMBÉ POT SER NAIF

*

«Vers un país de poesies»,
Maica Duaigües,
Parnass Ediciones, Barcelona, 2011
*

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*

per Anna Rossell

http://annarossell.blogspot.com

He conegut la Maica Duaigües fa tot just una setmana i l’he conegut a través d’aquest poemari que avui presentem, «Vers un país de poesies». A ella mateixa la vaig veure divendres passat per primera vegada. Amb ella no m’uneix cap llaç d’amistat. De moment.

Dic això perquè no és una situació que es doni massa sovint, que faci la presentació d’un llibre algú que coneix tan poc la seva autora. Però això precisament pot resultar un avantatge a l’hora d’apropar-se objectivament a un llibre seu. Perquè la mirada del lector llavors no va carregada de prejudicis, no hi ha una expectativa concreta, no hi ha preconcepció, i l’objectivitat -en la mesura que l’objectivitat és possible- pot ajudar a valorar-ne el contingut. Però també és cert que conèixer la persona directament, i no només a través de la seva obra, pot il·luminar la interpretació dels seus textos, pot afegir-hi aquell què que amb la lectura sola se’ns esmuny. Però sigui com sigui, no hi ha dubte que cadascuna de les vies té els seus avantatges i els seus inconvenients. I he de dir que és amb la distància que dóna el desconeixement -amb aquesta mirada innocent- que m’he apropat als seus textos.

Com bé diu al pròleg en Josep Colet i Giralt, a qui la Maica reconeix com el seu mestre,  aquest poemari és una invitació al joc, a jugar amb les paraules. En Josep Colet, que coneix personalment la Maica, diu d’ella en aquest pròleg que “juga dins la seva vida –es posa reptes i dificultats a vèncer–, i escriu com viu, amb la fresca sinceritat de l’espontaneïtat, i sempre de viatge per un món de monotonies, que ella, però, sap fer singular, jugant amb les idees, amb la mirada i amb els mots. I, repeteixo: ‘jugant’, perquè em penso que aquesta és la clau del llibre.”

Certament, coincideixo plenament amb Josep Colet que la fresca sinceritat de l’espontaneïtat i el joc -el joc en general i amb les paraules- són la clau del poemari. Ella mateixa ho anuncia quan, per encapçalar alguns dels seus poemes, fa servir cites que evoquen el món fabulós amb què els infants s’apropen a la literatura, com ara «Alícia al País de les meravelles», o algun conte dels germans Grimm.

A la Maica Duaigües no li agraden els poemes críptics, ella prefereix les paraules senzilles i planeres, les que es fan entenedores a la gent, a ella li agrada arribar sense complicacions al lector, defuig l’ambigüitat i s’oposa radicalment a aquella poesia que pretén fer de la pseudointel·lectualitat un sinònim de qualitat. Ella és directa i parla sense embuts, es presenta sense màscara de cap mena, tal qual és i pensa. Això que dic no només es desprèn de l’esperit general que traspua el poemari que presentem avui, sinó que, a més, ella dedica humorísticament un poema a aquesta qüestió, un poema que penso és tota una tarja de presentació de l’estil d’escriptura que la caracteritza, un estil fictíciament càndid i picardiós, que es serveix tot sovint del rodolí per afrontar la vida amb optimisme i compensar les dificultats que ens reporta.
El poema és la rèplica que la Maica li va escriure a un amic, també poeta, el qual li havia dedicat a ella una poesia, amb què es va haver de barallar, perquè no aconseguia entendre.

Al poema li precedeix el següent aclariment:

«(Estrany) poema dedicat a un amic
per respondre a un poema (ben estrany)
que em va dedicar.»

I el poema mateix diu així:

«Déu-n’hi-do, quin embolic més gros,
llegir-te un tros
i no saber el que em dius
i cercar més avall
per trobar algun detall
que em faci entenedor
el to
d’aquest poema que
m’has dedicat.
Ai, quin esglai, m’agafarà un desmai,

I miro de llegir-te de costat [vers escrit en diagonal al poemari]

per veure si li trobo l’entrellat,
Però, Rubén, per a mi ets massa modern,
i el teu profund missatge se m’esmuny,
per més que premo el vers dintre del puny

Un xic picada, també estic,
i això que et dic va de debò :
ja sé que sóc carrossa, però no tant,
perquè m’engeguis a Fontainebleau:

Brindem per l’Orson Wells, que és al cantó!»

(«Kin Kas»)

Crec que aquest poema es força representatiu de l’escriptura de la Maica: el tema que aborda és un estil d’escriptura poètica del qual ella es desmarca fent amb aquesta poesia la seva pròpia contraproposta, amb simpatia i amb gràcia. I ho fa buscant expressament la rima fàcil, que posa al servei de l’humor -tot el poema en va ple, d’humor-. També és representatiu d’ella dir les coses clares, sense replecs, com les pensa: «Un xic picada també estic, / i això que et dic va de debò: / ja sé que sóc carrossa, però no tant, / perquè m’engeguis a Fontainebleau […]». El joc és constant: juga amb la rima, amb la imatge (quan posa esbiaixat el vers «I miro de llegir-te de costat»), amb l’humor… . Tot plegat són trets estilístics que ella empra molt sovint en altres poemes del llibre. A la Maica li agrada trencar regles i equilibris; juga, a més, amb llengües estrangeres: tradueix un poema a diferents llengües o bé els composa directament en una altra llengua que no és la catalana i ens l’ofereix tal qual, sense traducció.

Tot fent un recorregut per aquest registre humorístic i enjogassat hi trobem, però, al seu torn, variacions d’estil que donen fe que la Maica el conrea amb subtilitat:

Per exemple, jugant amb la intertextualitat, fent servir de rerefons «Alicia al País de les Meravelles», de Lewis Carroll, evoca el poder de la literatura per incitar la imaginació i suggerir-nos que la fantasia ens permet de viatjar allà on voldrem:

«Vaig arribar-hi per atzar;
era una tarda quan, llegint,
vaig veure córrer un vers molt blanc
i, curiosa, el vaig seguir.

En cada plana i cada mot
era, el poema, tan sentit,
que jo vaig caure al pou profund
on, rere d’un enreixat d’or
hi havia, clos, un bell jardí.

[…]

Hi havia allà mateix la clau.
Si fossis tu, la giraries?
Jo sí ho vaig fer: ja hi puc entrar…!
¿Vols venir amb mi
vers un país de poesies?»

(«Vers un país de poesies»)

O bé s’acosta al gènere de la cançó popular infantilitzant conscientment el text, com per exemple en el poema que dedica a una estada a Mallorca, que ella mateixa bateja amb el subtítol de «cançoneta«, on fa servir amb agilitat la rima de rodolí i la repetició, que la defineixen:

«A Mallorca tornaria
ni que fos per un sol dia
i si algun cop em perdés,
a Mallorca qui em cerqués
em trobaria.»

(«Tornaré a Mallorca, Cançoneta»)

O aquesta variant del proverbi popular:

«Ni home ni dona;
això ve després.
Primer, ser persona,
i no a l’inrevés.

[…]

Guanyar intel·ligència,
guaitar l’infinit,
lluitar amb paciència
per qui és oprimit.
Diferents, els sexes?
Això s’ha acabat.
Viure com persona,
aquesta és la fita
i la dignitat!»

(«Gènere»)

El joc entre paraula i imatge es manifesta també tot sovint, de vegades de manera discreta, com és el cas del primer poema que he llegit, «Kin Kas«, aquell on un vers esbiaixat ens suggeria una proposta de lectura per mirar d’entendre un text; d’altres vegades amb un protagonisme clar de la imatge, com en el poema que duu el títol de «Clau de sol«, on el “sol” és un pentagrama amb la corresponent clau musical i on la imatge substitueix repetidament el text i juga amb la polisèmia de la paraula “sol” i fins i tot amb les síl·labes de paraules que, casualment, compten amb un “sol”, com ara «soliloqui», «sòlid» o «solitària«.

O bé, en aquest altre, de títol «Queda… (repressió)», on juga amb el disseny allargat d’un punt de llibre, trencant les paraules per les síl·labes escaients per aconseguir la musicalitat que li interessa i embotir-les en l’estretor del punt de llibre:

«I queda tot
en un impuls
que ràpid tor-
na al seu indret
i no s’allu-
nya del meu front;
és com un nú-
vol molt espès
que ningú mai
no pot desfer.

[…]»

(«Queda…
(repressió)»)

O se’n riu d’ella mateixa i de les batalles que lliura amb l’ordinador i els seus programes, que li declaren la guerra bel·licosament, com per exemple en el poema que titula amb punyent ironia «Cantata al WP 5.1.»:

«He decidit
de fer un escrit
seguint les normes del Wordperfect
perquè m’han dit
que és més polit
de fer-ho així
que a la Olivetti.

I m’he posat
a treballar
amb tarannà
de lluitador
sense parar:
ja premo ací…
reculo allà…
i ara, la coma… , se me’n và… ,

Em        quedo        sola
dins           l’espai     ,
ai!
Vull suprimir…
vull esborrar…
VULL ACABAR!

I l’F11 m’ha explicat
que tot això,
l’ordinador,
ja ho porta ben codificat,

Quina vergonya! M’ha enxampat!
Hauré d’anar
tecles enrere
i desfer tota la renglera.

Un tab amunt
un tab avall,
toc manual,
i blocs marcats
per tots costats…

Ara veurem
com quedarà:
shif, F7
desprès el sis…
Quin enrenou!
Això no és res
del que jo he escrit,
és un pastís
de Sant Mateu!

Jo plego. Adéu!,
Sabeu que us dic?,
que vull deixar
ben subratllat
que ja estic negra,
i no sé pas
si tornaré
a escriure res
tot aquest mes.
(o al menys avui)

Una postdata, si més no,
car ben mirat, ja és divertit
aquest bullit d’ordinador!»

(«Cantata al WP 5.1.»)

De la tònica iconoclasta de la Maica, de la seva voluntat de desmitificació i del seu esperit pragmàtic i planer en dóna testimoni, a més del que ja he anat enumerant, la manera com tracta l’haiku, aquesta forma poètica tradicional japonesa dedicada a la naturalesa, fruit de la meditació d’un esperit elevat, la qual la Maica fa baixar del núvol de la mística contemplativa per deixar-la allà on ella creu que ha d’estar, tocant de peus a terra. I sense pensar-s’ho dues vegades bateja els seus haikus amb el títol d’ «Haikus d’un dia feiner» i en fa tot un rosari descriptiu de les activitats quotidianes més prosaiques.

Per l’ample ventall de registres que aplega, el llibre sembla fet amb la voluntat conscient de reunir en un volum una mostra molt variada d’estils i de temàtiques poètics, a diferència de com és tradicional de presentar un poemari: que es fa en un registre estilístic uniforme i amb un fil temàtic que recorre tot el conjunt. Aquesta intenció de no actuar de la manera habitual ve subratllada pel fet que el criteri que segueix per presentar els poemes és –contràriament al costum- d’ordre alfabètic, segons la primera lletra del títol. Però l’originalitat i l’humor que caracteritzen l’autora la porten a ordenar-los del revés, és a dir, no de l’A a la Z, sinó de la Z a l’A. També aquest és un gest que la presenta a ella com a poeta, un gest amb què es desmarca conscientment de la tradició i que atorga a la Maica la seva original empremta personal; i és alhora una manera de dessacralitzar el gènere poètic, de desmitificar-lo i apropar-lo als lectors de tota edat, mena i condició. La poesia de la Maica és assequible i fresca, i gairebé sempre, divertida. La Maica seria una gran pedagoga de poesia a les escoles. Reuneix totes les condicions per ser-ho i crec que no m’equivoco si dic que sabria despertar en els més joves el gust per a la lectura i l’escriptura.

Però per bé que la tònica joguinosa i humorística hi predomini, la Maica no utilitza aquests trets com una màscara; quan cal -perquè la temàtica ho exigeix- deixa l’humor de banda com a eina principal, sap canviar el registre, i no defuig abordar temes com l’amor i la mort, per bé que mai no ho fa des del tremendisme i el postís dramatisme; ho fa amb naturalitat, tal com els seus poemes em permeten d’imaginar que ella afronta la vida: no s’esmuny de res que en formi part, però en defuig les complicacions innecessàries. I els poemes, de tons tan diferents –per bé que ara jo els tracti en dos blocs per separat per raons metodològiques-, en el seu poemari no ho estan de separats; s’alternen el divertiment enjogassat i la seriositat transcendental, per les mateixes raons atzaroses que aquests dos estats d’ànim es donen a la vida, també alternats. I així ens anem trobant els uns i els altres i anem passant del predomini del joc al predomini del profund sentiment. Encara que a voltes els dos, que de natura sembla que s’excloguin, saben conviure en un mateix text.

Perquè cal destacar la facilitat de la Maica per escriure poesia en registres tan diferents, i la facilitat que té de fer-ho de vegades coquetejant amb l’humor fins i tot quan escriu sobre temes transcendents, passant de l’humor a la seriositat en el mateix poema, gradualment, de la mateixa manera gradual com el camaleó canvia de color i s’adapta al medi per fer-se mimètic.

En una bona pila de poemes la Maica abandona completament la clau de l’humor:

«Última cita de la meva agenda:
Sra. Mort;
Data desconeguda.

Misteriós viatge sense postals ni lletres,
l’adéu en un sospir que no s’escoltarà,
en enfrontar-me, sola,
a tot l’ignot,

[…]

Sorprenentment, Amor i Mort s’assemblen
Tot parlant: Amor…mort….amor…mort….amor… mort…,
i estimant i morint acomplim
el cicle assenyalat.

Sento la consciència; equipatge invisible
que m’acompanyarà quan l’anima s’escapi
del meu cos rovellat.

La vida, aquesta vida;
aquesta banda del mirall que ens enlluerna.
Darrere del vitrall: un altre joc,
amb altres regles…,
potser.»

(«Última cita»)

O bé aquest:

«[…]

I un final de tenebra,
quan, decidida,
vindré a buscar-te,
amor, arran de mort,
com he vingut avui,
arran de vida.»

(«Primavera i tardor»)

O encara aquest, que ve precedit d’una cita del poema «El Somni«, de Carles Duarte, a qui sembla anar dedicat el poema, poeta que és sovint punt de referència per a l’autora:

«Somnia, bon amic…,
que a l’Univers dels Somnis,
hi vius acompanyat
de tantes solituds
que avui escrius,
i que et descriuen
com un ésser ben tendre…

[…]»

(«Somnia, bon amic!»)

La Maica arriba molt endins quan conjuga el sentiment profund amb el seu credo de lírica senzillesa, igualment profunda:

«Estrenyo el teu record
amb els meus braços buits,
sens tenir-te la veu,
sens tenir-te ni l’ombra,

[…]

Estrenyo el teu record,
i, ja tranquil·la, dormo,
pensant que potser tu
m’abraces igualment,
més enllà de l’absència.»

(«Estrenyo el teu record»)

I aquest altre:

«Immortal, l’home;
és l’ésser, quan recorda,
i troba el mar,
la sal, el llibre de la vida.

La nit… és nit encara.

Recobra forces, tot llegint
les pedres enfosquides
de la història,
mentre el peu nu,
damunt el terra, cerca
nodrir-se de la seva
persistència.

La pedra… és pedra encara.

El cervell i la oïda
s’enlairen, i s’allarguen,
s’estiren com el coll
dúctil d’un cigne
volent captar el darrer vestigi
de la paraula sàvia.

La veu… és veu encara!»

(«Immortal, l’home»)

Tot i que, com he dit, els poemes no estan cohesionats per un leitmotiv, l’autora torna sovint sobre imatges que apareixen de manera recurrent i que ens donen pistes de les seves claus: el sol, la lluna (i el nas de la lluna), la mort, el silenci, el desig de viatge vers l’ignot…, el somni, els estels, el mar, el cel, allò sublim i intemporal, el color blau…, símbols i metàfores que defineixen la Maica com a una dona que enyora els paratges naturals, lluny del neguit de la gran ciutat, uns paisatges que la fan retornar amb fruïció al seu Calafell per trobar-hi la pau que la reconcilia amb el món, el lloc on, entre llibres, amics i silenci, es retroba amb ella mateixa i amb la poesia, el lloc on se sent créixer i enriquir-se, el lloc on tot l’espera per escriure:

«Me’n vaig: adéu sol,
hores de reflexió…
Deixaré els somnis,
la solitud i els llibres.

Em cal reaparèixer
al món d’ahir, de sempre,
i bescanviar paraules.

Jo he de tornar, però,
a l’íntim univers,
silenciós,
on sols hi ha:
el nas de la lluna,
el lladrar d’un gos,
i els estels, tots estesos…»

(«Retorn a ciutat»)

O bé aquest, on s’hi fa palès el desig d’endinsar-se en terrenys desconeguts:

«Com una barca sobre el blau,
desplego veles.

Que el vent em dugui mar enllà,
i que el timó sigui l’atzar;
no vull mes brúixola ni far
que el sol tancant-me les parpelles.

[…]»

(«Desplego veles»)

Vull destacar també el valor de les il·lustracions que acompanyen el poemari, en un intent reeixit de donar un toc de calidesa i qualitat afegida al llibre, pel fet que les seves autores – Rosa Galceran, Maria Ara, Gemma Sales i Rosa Maria Esteller- tenen una estreta relació amb l’autora. I també el regal que se’ns fa del CD amb els poemes recitats per la poeta mateixa, que ens podem baixar des de la seva pàgina web.

Només em resta desitjar-vos que gaudiu dels poemes de la Maica viatjant amb la fantasia amb què ella ens convida a fer-ho sobre la catifa encantada de les seves lletres.

© Anna Rossell

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO »
TÍTULO=»LA POESIA TAMBÉ POT SER NAIF»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «LA POESIA TAMBÉ POT SER NAIF»

PDF

FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI