Es el último volumen de versos del brasileño Olavo Bilac (1865-1918), publicado póstumamente en 1919. El epígrafe dantesco (del Convivio, v.) qué cita como terminación: «Nuestra vida viene a ser como un arco que se tiende y se distiende», define por completo el clima poético de esta colección, que señala un recogimiento del poeta en sí mismo, en relación con la obra precedente caracterizada por un refinado parnasianismo.
Persisten en el volumen las habituales características de Bilac: un-intenso ardor de «contenido» expresado en una soberana seguridad de forma; es sugestiva la fácil fluidez del verso, que logra hacer notables incluso las frecuentes poesías ocasionales. La temática es variada y abierta a los cambiantes aspectos de la naturaleza y de la vida («Creación», «Maternidad»), dela jornada de los hombres y las cosas, con predilección por la hora crepuscular («Himno a la tarde», «El crepúsculo de la belleza», «El crepúsculo de los Dioses»); refleja un vivo sentido de dignidad y de orgullo nacional (Bilac es el autor de la más épica narración poética sobre la colonización interna del Brasil, El cazador de esmeraldas, v.)» y como portugués, en el sentido más amplio de la palabra (es célebre en el volumen un soneto titulado «Lengua portuguesa»), exalta el sentido moderno de vida en las grandes ciudades americanas.
Son notables los motivos italianos: «Dante en el Paraíso» (un Dante ansioso de bajar de los cielos al infierno, en nombre del instinto humano que aspira a transformar en goce el dolor) y «Miguel Ángel viejo» (un Miguel Ángel dispuesto a renunciar a toda su obra, soñando en presentarse joven a Vittoria Colonna).
G. C. Rossi

