[El loto de la buena religión]. Obra budista hindú en lengua sánscrita, la más importante de las obras del Gran Vehículo. Su composición se remonta al siglo III d. de C. Poco ha quedado en esta obra de la antigua doctrina del Buda-hombre. El Buda se ha convertido en un dios superior a todos los dioses, padre del mundo. Todas las vías son buenas para llegar a la iluminación; sólo en apariencia se enumeran tres de ellas: la de los jóvenes, la de los «pratyekabuddha» y la de los «bodhisattava».
Sólo la gracia de Buda decide por cuál vía puede uno llegar a la iluminación. En esta obra, Buda es a menudo comparado con un médico, y los hombres son como ciegos de nacimiento a quienes él abre los ojos. Buda lleva la salvación a todas las criaturas como una nube de lluvia trae el consuelo a todas las hierbas del prado, como el sol y la luna iluminan igualmente al bueno y al malo. Las bellas comparaciones abundan, pero están repetidas hasta la saciedad. La obra está compuesta en verso y prosa. La parte en verso es la más antigua, y la en prosa surgió como comentario de aquélla. [Trad. francesa de Eugéne Burnouf: Le lotus de la bonne Loi (París, 1852), e inglesa de H. Kern en Sacred Books of the East (Oxford, 1884)].
A. M. Pizzagalli