A través de la vida de la protagonista, Leni Gruyten, es descrita la historia de alemania desde la época guillermina hasta la segunda postguerra. Además de la historia personal de Leni, el narrador-testigo expone también las vicisitudes de todos aquellos que tuvieron que ver con ella, una cincuentena de personas, entre conocidos, amigos y parientes. Así, su hermano poeta Heinrich, dos años mayor que ella, que es fusilado por desertor; sor Rahel, la bióloga judía que tanta importancia tuvo en su formación juvenil; el especulador Pelzer, que se aprovecha del nazismo para enriquecerse; y el padre Herber, que dará con sus huesos en la cárcel por sabotaje de la economía de guerra.
De Leni, que al comienzo de la novela cuenta 48 años y disfruta de una pensión de viuda de guerra (estuvo casada durante tres días con el cabo Alois Pfeiffer, el cual moriría en la guerra) aparece reconstruida la juventud en una escuela de monjas y posteriormente en un colegio, hasta una madurez marcada por su ingreso en el mundo del trabajo, primero en la empresa de su padre, y luego como florista en un establecimiento que prepara coronas mortuorias. Allí se enamora, siendo correspondida, del ruso Boris, con quien tendrá un hijo y al que perderá cuando, tras ser hecho prisionero por los americanos, muera en un accidente minero. Al término de la novela Leni ha dejado el trabajo, se ocupa de tres niños portugueses y está unida sentimentalmente al basurero turco Mehmet, del que espera un hijo.

