Retrato del artista adolescente, J. Joyce

El adolescente Stephen Dedalus estudia en un colegio de jesuítas. Lejos de sus padres, a los que ve tan sólo en vacaciones, vive las pequeñas-grandes aventuras de la infancia; una fiebre violenta, un castigo injusto, una encendida discusión sólo vagamente comprendida, etc. Con su traslado a otro colegio, llegan las turbacio­nes de la pubertad y la primera experiencia sexual en un burdel de Dublín.

Un retiro espiritual y la elocuencia de un predicador deciden al muchacho a una nueva vida de santidad, y es tal su fervor que el director del colegio le pregunta si no ha pensado nunca en abrazar el sacerdo­cio. Pero no tardan en presentarse las insatisfacciones, las inquietudes siempre crecientes, y en la universidad, entre los diecisiete y los veinte años, Stephen perfecciona su propio ideal estético; comprende así que debe desvincularse de las instituciones religiosas y políticas y de los hábitos familiares.

El libro concluye con algunas páginas del diario del joven, que se prepara para dejar Irlanda. Así como Dédalo escapó del laberinto, también él debe ponerse alas para escapar de Dublín que lo tiene aprisio­nado y seguir su vocación de artista.