Conjunto de refranes o proverbios recopilados por Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana y señor de Hita y de Buitrago (1398-1458), cuya paternidad ha sido discutida alguna vez, aunque sin fundamento. Existen de esta obra varias ediciones: la más antigua es la hecha en Sevilla en 1508.
En 1852 fue incluida en la edición de Amador de los Ríos: Obras de don Iñigo López de Mendoza… En 1911 apareció en la «Revue Hispanique» una edición al cuidado de U. Cronan: Refranes que dicen las viejas tras el fuego. Compuesta por orden del rey Juan II de Castilla (Iñigo López de Mendoça, a ruego del rey don Johan, ordenó estos refranes que dicen las viejas tras el fuego; e van ordenados por la orden del a, b, c, así reza su título), esta obra, al decir de Valbuena Prat, es una contribución a la «afición a los motivos populares» propia del marqués. Estos refranes como contribución a la literatura paremiológica tienen capital importancia, tanto por su contenido como por su estilo. Véanse algunos ejemplos: «A consejo ruyn, campana de madero», «Bien sabe el asno cuya casa rebuzna», «De rabo de puerco, nunca buen virote», «El buey ruyn en el cuerno cresçe», «Una golondrina non face verano».
Muchos de ellos persisten todavía en el pueblo español. Estos refranes no desdicen de las grandes colecciones de la Edad Media, de Patecchio, Sem Tob, Jaime I, Guilhem de Cervera, Yehudá Bonsenyor, Llull, etc.

