Propyläen, Wolfgang Goethe

Revista de arte fundada en 1798 por Wolfgang Goethe (1749-1832) en colaboración con Hans Meyer (1760-1832) y Schiller (1759-1805). La revista, que señala el período agudo del clasicismo de Goethe, había sido ya planeada por él durante su viaje a Italia en 1786; pero en 1795, cuando envió a Italia por cuenta suya a Meyer, todavía no había conseguido realizarla.

Fue Schiller quien dio el impulso decisivo, po­niendo en comunicación a Goethe con el editor Cotta, quien publicó la revista, bimes­tralmente desde 1798 a 1800, después de lo cual, dado su escaso éxito, se negó a con­tinuarla. Los «Propyläen» hubieran tenido más larga vida si no hubiese predominado en ellos el influjo del rígido Meyer sobre el de Schiller, que la había concebido con criterio más amplio, proponiendo también titular la publicación «El Artista» para darle un tono menos polémico. Nacida, pues, con un programa bien definido, aquella revista propugnó los principios de Winckelmann para un puro arte clásico al cual identifi­caban con el arte en sentido absoluto, e iba dirigida polémicamente contra la tendencia romántica, que se iba afirmando.

Se puede decir que el artículo que sirvió de intro­ducción a los «Propyläen» iba dirigido par­ticularmente contra Wackenroder. Goethe exhorta a los jóvenes a no creer que el arte sea fruto de sentimiento y de pasión, y a estudiar la técnica y darse cuenta de que la forma artística procede de la inteligen­cia más que del corazón. Por esto la revista anunció concursos anuales de escultura y pintura según reglas y normas establecidas: los temas, hasta 1801, fueron homéricos, después mitológicos en general. Las obras de los concursos eran descritas y discutidas en la revista y los premios concedidos con severidad pedagógica; y de este modo fue­ron varias veces excluidos artistas como Runge y Cornelius, y ensalzados otros insignificantes. Desde 1800, las discusiones fue­ron publicadas en un suplemento del «Dia­rio Universal de Jena».

La colaboración de Goethe en los «Propyläen» consistió en algunos artículos importantes como el refe­rente al Laocoonte, uno sobre Diderot, otro «sobre los objetos del arte figurativo», y el titulado «Ojeada al arte en alemania»; todos polémicos, dirigidos contra la identificación hecha por Wackenroder de arte y religión, y contra la corriente naturalista y senti­mental de la escuela de Berlín a la cual pertenecía Shadow, quien replicó con un artículo violento en su revista «Eunomos». Los «Propyläen» representan una de las muestras más características del desarrollo de la disputa clasicorromántica en Alema­nia. Pero Goethe, para el cual aquella lucha era parte de su personalidad, con el trans­curso de los años la modificó algo y acabó por dirigirla más bien contra ciertos román­ticos, y contra la palabra romanticismo, a la cual había atribuido un significado de morbosa debilidad, que contra el propio movimiento.

G. F. Ajroldi