[Poesías dispersas]. Obra del portugués Abilio Manoel Guerra Junqueiro (1850- 1923), editada en 1921. Son una treintena de composiciones de temas varios sobre motivos sencillos, y matices sentimentales, más próximas a la inspiración íntima y bucólica de los Simples (v.) que al lirismo exacerbado a lo Victor Hugo de la Muerte de don Juan (v.) y de Patria (v.).
El poeta canta la poesía del hogar, el amor por las pequeñas cosas, la piedad y el respeto por las miserias humanas. La más notable de estas poesías es «A lágrima»: una gota de rocío pendiente de las ramas de un árbol que se eleva al borde de un camino, brilla al sol de la mañana con el vivo fulgor de un diamante. Aquella lágrima caída del cielo, la desean un rey para hacer con ella una joya para su corona, un cruzado que querría engastarla en su cruz, un rico comerciante judío que estaría dispuesto a pagar por ella todos sus tesoros. Pero la lágrima rehúye toda oferta dejándose en cambio caer en el seno de un pobre cardo ardoroso de sed y quemado por el polvo del camino, que para demostrar su reconocimiento por el beneficio recibido, hace que se abra en su seno una espléndida flor azul.
En este volumen hay una oda al «divino Hugo», al que el poeta portugués tomó por modelo, tanto en sus vehementes diatribas políticas, sociales y antirreligiosas, como en la expresión serena de los afectos domésticos; algunas piezas recuerdan, en efecto, el Arte de ser abuelo (v.) del eminente poeta francés.
G. Battelli

