Colección de poesías, fábulas y narraciones de Ludwig Tieck (1773- 1853), aparecida en 1811. En una narración que las encuadra, en la que se mezclan agudos e inteligentes diálogos sobre todo cuanto se refiere a la vida social y cultural de su tiempo, desde la jardinería al teatro, de la música a la cultura, de la vida íntima y sentimental a la religiosa, todo pasa a través de la ironía de Tieck, dando lugar a una reelaboración de las fábulas de El gato con botas (v.) y de Barba Azul (v.), a las que se añaden los nuevos cuentos de «Los duendes», graciosísima fábula infantil, y «La copa», en la cual dos amantes, separados por extraños sortilegios debidos a una copa mágica, se encuentran después de veinte años: pequeña obra maestra de fantasía poética y de gracia evocadora.
También contiene la fábula satírica dramatizada «Vida y gesta de Tomasín, llamado Pulgarcito», que trata de ironizar la invasión de la fábula pueril en la literatura. Termina el volumen con el gran drama Fortunato (v.), tomado del libro popular del mismo nombre, en diez actos, pero muy inferior a la Vida y muerte de Santa Genoveva (v. Genoveva de Brabante) y a El emperador Octaviano (v.). En el poema que da nombre al volumen y que sirve de prólogo, Tieck presenta, según había hecho ya en el prólogo de El emperador Octaviano, todos los motivos románticos, que en esta composición lírica resultan mejor fundidos poéticamente que en la personificación dramática.
A Tieck, envejecido en la pedantería erudita, se le aparece el muchacho Fantasio, que nostálgicamente hace presentes ante él todos los elementos que había ya utilizado en sus obras románticas: el Terror, adecuado para el público femenino, amante de las emociones fuertes; la Broma, que ligera y frágil va saltando de rama en rama y luego se agiganta hasta hacer añicos las montañas, y por fin el Amor, que todo lo embellece y lo une, hasta que se desvanece transformado en la grotesca cabeza de Pan, el gran motivo romántico de la naturaleza animada. Este bello poema lírico representa, como dice el poeta, sus «evoluciones íntimas durante el tiempo en que callan las Musas». El volumen anuncia, con «Los duendes», con «La copa» y con esta especie de confesión crítica, el Tieck postromántico de las Novelas cortas (v.).
G. F. Ajroldi
Nunca escribió Tieck nada tan conmovedor. (W. Schlegel)