[Das fremde Kind]. Novela corta de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1766-1822), publicada en 1817 e incluida más tarde en la recopilación los Hermanos de San Serapión (v.).
Los niños Christiane y Félix son los hijos de un noble alemán pobre, pero honrado e inteligente que, de acuerdo con su bondadosa esposa, prefiere que los muchachos, en lugar de confiarlos a un pedagogo que los instruya encerrados en una escuela, sean educados por las mil voces del bosque, los susurros de los grandes árboles, el canto de los pájaros y la belleza de las flores. En aquel verde encanto, hermano y hermana crecen sencillos, valientes, capaces de comprender y de admirar.
Les visita un rico pariente con sus dos hijos que, engalanados, asustadizos y educados como papagayos, son la contrapartida de sus campestres primos. Los juguetes que aquéllos regalan a éstos al marchar son para Christiane y su hermano objeto de breve curiosidad al principio, luego de aburrimiento y fastidio. En esta primera hora de tristeza surge el Niño Extraño, misteriosa criatura mitad simbólica, mitad fabulosa, que revela a los niños las inesperadas bellezas de la Naturaleza y les descubre un mundo de visiones sobrenaturales.
El Maestro Tinta — que poco más tarde se convierte en árbitro y tirano de aquellos pobrecillos — es el antagonista feroz y brutal del Niño Extraño; entre ellos es inevitable el conflicto. La desgracia se abate sobre Christiane y su hermano; muere el padre bondadoso y sensato; la buena madre ha de dejar la casita en el bosque y marchar errante con los huerfanitos; pero el Niño Extraño aparece para guiarles hacia nuevos éxitos.
Es uno de aquellos relatos en los que Hoffmann ha acoplado felizmente el mundo de las fábulas con el mundo de todos los días, dando de este último una realista y maliciosa interpretación que se inserta con gracia en las deliciosas fantasías.
B. Bonfiglio

