Novela de Andrej Belyj, pseudónimo del escritor ruso Boris Nicolaevič Bugaev (1880-1934), publicada incompleta en Moscú en 1925.
Se narra en ella la historia de un célebre matemático, Korobkin, que ha hecho un descubrimiento genial. El industrial Mandro, espía alemán, querría comprar su secreto, y cuando Korobkin se lo niega, intenta apoderarse de él por la violencia. Se produce una terrible reyerta, durante la cual Mandro inutiliza un ojo al hombre de ciencia. Esta trama vulgar está avivada por el fondo, que presenta la vida de Moscú bajo una luz intensa, hasta lo grotesco. En él se ven muchedumbres del pueblo, mujeres exaltadas, hombres de ciencia, literatos, políticos; todo ello parece reflejado en espejos cóncavos o convexos, y resulta monstruoso y alucinante. A la deformación física corresponde la deformidad moral: pasiones, curiosidades morbosas, reacciones desequilibradas se siguen de ello; la esencia misma del hombre es deformada y todo vínculo con la realidad es destrozado. «El vacío comenzaba de pronto detrás de él», dice Belyj de uno de los personajes. Esta observación podría aplicarse a casi todas las figuras de la novela, que, salvo pocas excepciones, aparecen como seres que se encarnan un instante para desvanecerse inmediatamente en la nada. La ausencia de equilibrio y de perspectiva contribuye a hacer más confusa todavía la imagen de la vida que se revela en esta novela y que refleja la realidad de los años terribles en que la obra , fue concebida.
O. S. Resnevich