María Barton, Elizabeth Gleghorn Gaskell

[Mary Barton]. Novela inglesa de Mrs. Gaskell (Elizabeth Gleghorn Gaskell, 1810-1865), publicada en 1848. El argumento se desenvuelve entre la oposi­ción de dos figuras: John Barton, operario hábil y probo, que desesperado por la mi­seria, y endurecido por la lucha desigual entre patronos y obreros, termina siendo el cabecilla de los trabajadores revoltosos, y el industrial Carson, sobre el que concen­tra su odio, aunque en realidad éste es más desventurado que cruel. El paro, que reduce a Barton a la miseria y es la cau­sa de la muerte de su niñito de pocos años, ya huérfano de madre, en realidad se pro­duce por un incendio que destruye el esta­blecimiento de los Carson. La vida disoluta de Harry, hijo de Carson, perseguidor de María, hija de Barton, es para su pa­dre causa de no menores preocupaciones que las que le producen, a Barton, las lige­rezas de su hija y su negativa a casarse con el honrado Jem Wilson que podría defen­derla y que la ama sinceramente. Cuando, a consecuencia del paro, queda reducida a la indigencia casi toda la población, John Barton discute con otros delegados obreros las condiciones del acuerdo con un grupo de industriales.

Harry Carson se divierte haciendo una malvada caricatura de los pobres parados, medio muertos de hambre, y esta caricatura, cuando la ve uno de los hombres, aviva el odio, e induce a los sediciosos a decretar la muerte del ofensor: el ejecutor de la sentencia será elegido en­tre ellos. Pocos días después, aparece Harry asesinado en la calle, y Jem es acusado y sometido a proceso; pero María descubre que el verdadero culpable es su padre, y tras grandes y dramáticos esfuerzos, logra salvar a Jem en tanto que John Barton, que había tratado de emigrar, torna mori­bundo a casa, donde Carson, desesperado por la muerte de su hijo y decidido a des­cubrir al asesino, viene a verlo esperando obtener de él algunos indicios. El moribun­do confiesa ser él el matador, y Carson se va, amenazando con el rigor de la ley. Pero en lugar de ello, vuelve a poco para pedir perdón a su enemigo y Barton muere en sus brazos. María y Jem se casarán yéndose luego al Canadá.

El dramático argumento, trata de demostrar el horror de las luchas ciegas de clase, y la necesidad de la recon­ciliación en nombre del sentido humanita­rio y de la caridad cristiana; precisamente esta tesis tan simplista constituye el mayor defecto de la novela cuyas páginas están, sin embargo, llenas de una rica materia psicológica, tratada con vigor, por lo que justamente se dijo que la Gaskell, separán­dose del romanticismo, inició la madurez del arte narrativo de la segunda mitad de siglo.

L. Krasnik