María, Taras Ševčenko

Poema religioso de Taras Ševčenko, poeta ucraniano (1814-1861), escrito en 1859 en San Petersburgo, inmediatamen­te después del regreso de su destierro en las estepas de Asia. Es una verdadera apo­teosis de la maternidad, personificada en la figura de la Madre de Dios. Describiendo la vida poética de María, Ševčenko siguió no sólo el relato de los evangelios autén­ticos, sino también los apócrifos, difundidos en forma manuscrita entre el pueblo ucra­niano, y reflejados hasta en la iconografía popular (la infancia de María, sus juegos con el cordero, el episodio del encuentro junto a un pozo campestre con el bello huésped anunciador del Mesías; la infancia de Jesús, el episodio de aquella cruz hecha por juego, la gran parte atribuida a María en la salvación de la obra y el Verbo de su hijo). Tras la partida de los apóstoles, re­unidos por María y mandados por ella a evangelizar el mundo, ella, sola, muere de sufrimientos y de hambre, en la calle. Todo el ambiente que rodea a María está completamente ucranizado y representa la vida sencilla de una familia campesina, idealizada y purificada, hasta volverse idí­lica. Profundamente poética, esta obra de Ševčenko es la mejor prueba de que los diez años de atroz destierro y de persecu­ciones por parte de las autoridades rusas, si arruinaron irreparablemente la salud fí­sica del poeta, muerto dos años después, no dañaron la fuerza de su espíritu, que dio en este poema una de sus más bellas manifestaciones.

E. Onatskyi