Mahoma, Wolfgang Goethe

[Mahomet]. Fragmento dramá­tico de Wolfgang Goethe (1749-1832), que se supone escrito hacia 1772, es decir, en la época de los primeros encuentros con el mundo oriental del que más tarde tenía que sacar los acentos del Diván occidental- oriental (v.). Inspirándose en el Corán (v.) Goethe había imaginado un gran drama en el que deseaba contrastar el ímpetu titá­nico del profeta hacia Dios y las condi­ciones históricas de su misión. En la úni­ca escena que nos ha quedado, Mahoma es interrumpido en su inspirado monólogo por Halima, a la que revela las maravillas de sus visiones y el tormento y el encanto de sus íntimos contactos con la divinidad. Contra él se levanta la incomprensión de quien habla el lenguaje de la tierra y no tiene oídos para el del cielo. Este Mahoma goethiano, en una atmósfera más contem­plativa que mística, quiere contraponerse, empero, al frío intelectualismo del siglo XVIII, y ponerse al lado del «Sturm und Drang» (v.) que el poeta defiende contra la falsa interpretación de Voltaire, enton­ces de moda. Estas pocas escenas nos re­velan también el tono shakespeariano del drama, que pone el momento trágico en el conflicto entre la figura del héroe y su acción: él es más grande que ella.

El Ma­homa, al igual que el Prometeo (v.), es. según apreciación de Gundolf, «una lírica de resurrección de mitos eternos, y no una evocación dramática de épocas pasa­das». Por ello se cumple, por decirlo así, en el «Canto de Mahoma» (v. Poesías di­versas), donde en un único poema lírico pasa la visión de todo el Islam. Goethe, más tarde, tuvo que traducir, en 1800, de mala gana, el Mahoma de Voltaire para compla­cer al príncipe Carlos Augusto. Sólo des­pués de muchas vacilaciones aceptó el in­grato encargo, que contradecía su obra an­terior, considerando útil para los actores del teatro de Weimar la representación de esta tragedia, por la que «estaban obliga­dos a aprender de memoria su papel al pie de la letra, a medir la dicción y a conte­ner el gesto»; pero lo que le decidió a hacerlo fue un artículo de Wilhelm von Humboldt en elogio del teatro francés.

G. F. Ajroldi