Mahāparinibbānasutta, Anónimo

[El gran re­lato del completo nirvāna (de Buda)]. Tex­to budista perteneciente al canon llamado meridional, escrito en lengua «pāli». Lo encontramos incorporado al Suttapifaca o Canastilla de textos doctrinales y precisa­mente en una parte del mismo, el Dīghanikaya o Colección de textos doctrinales ex­tensos, en la que ocupa el lugar decimo­sexto, siendo el más importante de los treinta y cuatro que la componen. El Mahāparinibbānasutta nos informa, en efecto, de los acontecimientos referentes al últi­mo período de la vida de Buda, del cual aporta discursos y sentencias, entre las cua­les merecen especial mención los pronun­ciados cuando la muerte se apoderaba de su cuerpo debilitado por la enfermedad; después, el tránsito a la extinción total, acompañado de acontecimientos extraordi­narios. La obra, tal como ha llegado hasta nosotros, no tiene carácter unitario; junto a fragmentos más antiguos y que probable­mente constituían — con algún otro que se considera perdido — un texto de fecha algo posterior a la muerte de Buda y dedicado a la nostálgica narración de los momentos finales de su vida, aparecen otros frag­mentos más recientes y de tiempos diver­sos, mediante los cuales fue ampliado y enriquecido el relato con detalles maravi­llosos y siempre menos dignos de consi­deración.

A pesar de ello, la obra, en su conjunto es antigua y debe ser asignada — tal como la conocemos — al siglo III a. de C. Son las últimas peregrinaciones de Buda; de Rájagrha a Pātali, que pronto se convertirá en la gran ciudad de Pātalipu-tra, a Vaiśālī, al pueblo de Beluva, donde — durante la estación de las lluvias (la úl­tima de su vida) — fue atacado por una enfermedad grave de la que pudo repo­nerse gracias a la fuerza de su voluntad, a la aldea de Pāvā, donde su estado se agra­vó, y a Kuśinagara, donde le sorprendió la muerte; todos ellos son lugares de la India nordoriental, que se han hecho cé­lebres por las inmortales vicisitudes de Bu- da. El Mahāparinibbānasutta, escrito con arte en un estilo sencillo y nobilísimo, tie­ne páginas de gran efecto y escenas con­movedoras en las que el dramatismo de la situación queda explicado de modo sereno y edificante por la grandeza moral y la apacible imperturbabilidad del protagonis­ta. La obra alcanzó gran favor no sólo en la India, sino también en el Tibet y la China, donde existen versiones del texto indio según redacciones que, aunque se separan del original, se asemejan funda­mentalmente al texto «páli» que conocemos. Traducciones italianas de A. M. Pizzagalli (Turín, 1940)’y, a partir de la redacción china de Pe-Fa-Tsu, de C. Puini (Lanciano, 1911).

M. Vallauri