Madre Tierra, Max Halbe

[Mutter Erde]. Drama naturalista de Max Halbe (1865-1945), pu­blicado y estrenado en 1897, que suscitó infinitas y violentas polémicas por la no­vedad y atrevimiento de estilo, como había ya ocurrido con otro de sus dramas, Ju­ventud (v.).

Paul Warkenthin, un latifun­dista de la Prusia oriental, había tenido que vivir alejado de la casa paterna porque su padre desaprobó su matrimonio con Helia, joven intelectual y ciudadana, poco menos que expulsándolo de casa. Ahora el padre ha muerto, y Paul vuelve a su casa con su mujer para asistir al entierro. No es Paul un hombre feliz. La vida con Helia ha constituido una terrible desilusión, aunque ninguno de los cónyuges tuvo nun­ca el valor de decirlo abiertamente. Helia es egoísta, autoritaria y, aun creyendo amar muchísimo al marido, lo apartó de su ca­mino. En contacto con su tierra, todo lo que Paul ha soñado durante largos años vuelve a su alma con dolor y violencia. El dolor por cuanto su vida debía de haber sido, lo siente con más intensidad cuando vuelve a ver a Antonieta, una mujer a la que había amado de joven, ahora esposa de un hombre ordinario, un vulgar señor campesino con el que es muy desgraciada. Al encontrarse de nuevo, los dos sienten que han perdido su juventud y querrían hallarla otra vez, pero el abandonar el domicilio conyugal es superior a las fuer­zas de Antonieta, y Paul teme el dominio de Helia. Sólo en la muerte hallarán la fuerza para romper las cadenas. En una violenta exaltación, Paul se libera de Helia y cabalga con Antonieta en la oscuridad de la noche, para ir a morir con ella en una antigua casa de campo, la «Madre Tierra».

Dada la composición realista del drama, aparece un tanto romántico el suicidio fi­nal de los dos personajes principales. Pero todo el drama se desenvuelve en esta exal­tación casi histérica y de neurosis; por su fuerza de sugestión — combinada con una experta estructura — la obra queda como una de las más significativas de la tendencia burguesa del drama naturalista alemán.

C. Gundolf