[Les reverles d’un paien mystique]. Colección de prosas y poesías del escritor francés publicada en 1876 y, con varias e interesantes adiciones, en 1910 y 1921. Es un libro más famoso que leído, en cuanto que presenta de modo voluntariamente contradictorio, comenzando desde el título, actitudes y afectos de un hombre moderno, habituado al fausto del arte nuevo y sin embargo encerrado en las meditaciones de un solitario. Fino helenista y amante del clasicismo en sus valores formales, Ménard expresa pensamientos sobre la vida y sobre la muerte.
Algunos diálogos y prosas revelan un conocimiento preciso de la antigüedad, tales, «El Banquete de Alejandría», donde unos sabios discuten sobre la busca de la verdad, y la «Leyenda de San Hilarión», que presenta el tormento de las tentaciones y la salvación por la fe. En general, el libro es la bella expresión del ensueño de un parnasiano elegante y meditativa. La busca de la sabiduría es el motivo fundamental, de naturaleza exquisitamente intelectualista hasta en la expresión literaria, de estas diversas elucubraciones, a veces paradójicas, como «El diablo en el café», en que imagina un diálogo con el diablo lleno de argucias y reflexiones agudísimas, y «Sócrates ante Minos», en que concibiendo la vida como una prueba, afirma solemnemente el amor a la inteligencia aunque lleve a la muerte.
Muchas páginas — entre ellas la carta de un mitólogo a un naturalista, una especie de fantasía sobre el origen de los insectos —, muestran la versatilidad del escritor, y también la dispersión de sus argumentaciones. El amor a las bellas formas, demostrada en la inserción entre prosa y prosa, de varios artificiosos pero impecables sonetos, explica el cuidado y refinamiento aplicados a la estructuración del libro, aunque también limita su inmediato valor artístico. La colección es, sin embargo, significativa para el período literario que va del Parnaso al Simbolismo.
C. Cordié

