[Lógica statistica). Obra de Melchiorre Gioia (1767-1829), publicada en 1808. De lógica, y no de estadística, trata propiamente este volumen, de suerte que al publicarse de nuevo se hizo con el título de Elementos de Filosofía, destinada desde su origen a los jóvenes.
Para Gioia «lógica estadística» significa «lógica descriptiva»; esto es, tiende a inculcar el modo de reunir los hechos, cuando nos son representados por la observación y el experimento. Con todo, como en la Filosofía estadística (v.), Gioia reclama como elementos comunes a todas las naciones, y por lo tanto objeto de estudio y de conocimiento, la topografía, la población, las producciones, las artes, el comercio, la administración pública y los usos y costumbres, o sea los hábitos económicos y morales. Proponiéndose el tema en relación con el estado presente, pasado y futuro, desarrolla primero la teoría de la sensación, de la atención, del raciocinio. Después, entre otras cosas, censurados los métodos entonces (en parte hoy todavía) vigentes en materia de instrucción de los niños, les contrapone medios completamente originales de índole pedagógica, y sugiere las maneras de mantener despierta la atención, de confiar los conocimientos aprendidos a la memoria, y de aprender a razonar. En la parte segunda está la aplicación de las premisas.
Dirigiéndose primero a los problemas de la vida presente, el autor habla de las falsas apariencias — en las artes, en el comercio, en la vida social—; de las fuentes de conocimiento; la observación; el cálculo le conduce, siguiendo a Condorcet, a hablar de las elecciones y de sus mejores métodos. Refiriéndose después a los problemas que presenta el pasado, esto es, a los acontecimientos históricos, da interesantes enseñanzas para la crítica de las fuentes; y en cuanto al futuro, esto es, a las previsiones sobre los distintos temas, indica los elementos de los cuales se pueden extraer deductiva e inductivamente. Este libro, que representa verdaderamente una novedad en relación con los precedentes manuales de lógica, abunda en ejemplos y anécdotas, que hacen su lectura fácil y agradable.
F. Luzzatto

