[Liber de origine ac differentia principatus imperialis et regalis]. Obra de Rodrigo Sánchez de Arévalo (1404-1470), escrita en 1468 y que trata de los temas de reino, imperio y pontificado. Sostiene que la verdadera monarquía universal es la del pontífice, que los reyes de España y de Francia están desligados del Imperio y que el poder de sancionar a los príncipes corresponde de manera exclusiva al papa. Libro, pues, antiimperial, en que se deplora la discordia de los reyes y, para tornar a la concordia, busca una sustitución del esquema del Imperio. Vigoriza la estructura monárquica, sosteniendo que los reyes fueron anteriores y más justos que los emperadores; que el origen del Imperio romano es la usurpación; que el emperador no tiene poder ni jurisdicción universales y que su supremacía está limitada a aquellas tierras que se la reconocen; el hecho de que la Iglesia le rece sus secuencias no significa aprobación de sus poderes, etc., etc. Mantiene la exención de territorios como los de Francia y España, remachando la tesis denegatoria de la universalidad del Imperio. La exención, dice, puede ser probada por derecho divino y humano, y así de nada vale el falso pasaje de los Macabeos (v.) ni la argumentación de que la observancia de las leyes romanas le liga al Imperio. Insiste en defender la exención española, que no sólo se basa en los conocidos argumentos del «rex in regno suo est imperator», sino también en el hecho de que España había recobrado su territorio de las fauces de sus enemigos sin ayuda del Imperio. A Sánchez de Arévalo objeta otro español, el cardenal Torquemada, y Arévalo replica en su Clypeus sive defensio Monarchia, donde reitera, insistentemente, sus tesis, afirmando la monarquía universal del papa tanto en lo espiritual como en lo temporal.

