[Libre de les Dones]. Obra del teólogo catalán Fr. Francesc Eiximenis (hacia 1340-1409). Fue escrita con posterioridad al Crestia (v.), pues en el Libre de les Dones (caps. 67, 215, 242 y 262) se citan el libro Tercero y el Doce de aquella magna compilación. Puesto que el Doce fue terminado en 1392, y uno de los manuscritos del Libre de les Dones fue copiado en 1398, la fecha de composición de esta última obra ha de colocarse entre estos dos años. El P. Martí de Barcelona (Fra Francesc Eiximenis, «Estudis Franciscans», XL, 429) le asigna, sin aportar pruebas muy concluyentes, la fecha aproximada de 1396. El Libre de les Dones fue dedicado a Doña Sancha Ximenis de Arenos, condesa de Prades.
Está dividido en dos partes principales, de extensión muy desigual. La primera (caps. 1-14) trata de las mujeres en general; la segunda (capítulos 15-396), de los cinco estados de la mujer: infantas, doncellas, casadas, viudas y religiosas. Las divisiones de esta parte son también de extensión muy diferente: a las infantas sólo se les dedican tres capítulos (15-18); a las casadas, muchos más (31-94), y a las viudas sólo cinco (95-100). La parte consagrada a las religiosas (capítulos 101-396) llena casi los tres cuartos de la obra, y se divide en cinco tratados, que se ocupan de las virtudes teologales y cardinales, mandamientos de la Ley de Dios, pecados capitales y clases de pecados, sentidos corporales y, finalmente, de la vida religiosa. Los cien primeros capítulos del Libre de les Dones tratan propiamente de las mujeres; los trescientos restantes son un tratado sobre la vida cristiana, el cual, después de haberse ocupado de generalidades — algunas de las cuales, especialmente las referentes a los pecados, habían sido prolijamente desarrolladas por Eiximenis en el Tercero del Crestia — dedica mucho espacio (caps. 275-396) a la vida religiosa.
Podrían separarse estos capítulos del resto del libro y constituir un opúsculo especial. De vez en cuando se hace referencia en ellos a las mujeres, pero, por lo general, lo que en ellos se trata tiene aplicación a todos los religiosos. Desde un punto de vista literario, lo más interesante del Libre de les Dones son los capítulos consagrados a doncellas y casadas, en los cuales Eiximenis tiene ocasión de pintar la vida de su tiempo y lucir su magnífica vena satírica. En estos capítulos hay algunas páginas verdaderamente antológicas. Se ha dicho repetidamente que el Libre de les Dones ha influido sobre el Arcipreste de Talavera (v. Corbacho), punto éste que sería muy interesante de * poder demostrar. El resto del Libre de les Dones literariamente es menos interesante. Como ocurre con los escritores medievales — y Eiximenis lo fue esencialmente —, a veces esta obra plantea los problemas más peregrinos. El capítulo 13 dilucida si las mujeres en la gloria se convertirán en hombres, y el 391 especifica los juegos, cantos, bailes y risas con que los bienaventurados se divierten en el paraíso. Salvando cuestiones ingenuas de este tipo que de vez en cuando pone Eiximenis, la prosa de la parte del Libre de les Dones que trata de la vida religiosa es de carácter moral o ascético y huye bastante de lo pintoresco.
El texto catalán del Libre de les Dones ha sido publicado una sola vez, en Barcelona, en 1495. Hay una traducción castellana, debida a fray Alonso de Salvatierra, que vio la luz en Valladolid, en 1542, con el título de Carro de las Donas. En esta edición hay importantes interpolaciones de la Institución de la mujer cristiana, de Luis Vives.
P. Bohigas

