[Le ricchezze della lingua volgare]. Léxico de Francesco del Bailo, conocido en el mundo de los humanistas por Alunno (1485?- 1536/1556), aparecido en 1543 y reeditado varias veces.
Es un importante documento del gusto literario del siglo XVI, en cuanto siguiendo las normas de Bembo afirma la importancia de la prosa de los grandes escritores del siglo XIV y particularmente de Boccaccio. El recopilador reúne, siguiendo el orden alfabético, las voces más características de cada expresión, basándose sobre todo en el Decamerón (v.), según el texto de los hermanos da Sabbio, de 1526, a cargo de Niccoló Delfino, pero sin descuidar otras obras del autor, ni ejemplos de escritores de los siglos XV y XVI. Las voces de Boccaccio son tan densas de significado y tan precisas en la terminología que forman por sí solas la base de un verdadero idioma: este glosario se presenta, pues, no sólo como una selección histórica de las locuciones, sino como ejemplo normativo para hablar bien. Para dicha finalidad práctica, además de anotaciones a textos antiguos y modernos se plantean como conclusión algunas «Regolette particolari della volgar lingua».
Ayudado por ilustres literatos de la época, como Gerolamo Muzio, Gerolamo Ruscelli y Paolo Manuzio, Alunno iba reforzando en los espíritus la exigencia de una literatura nueva, dotada de ejemplos que sostenían la comparación con los autores clásicos griegos y latinos. Boccaccio es la base sustancial para todo «hablar propio y metafórico», en cuanto captó con extrema finura cada detalle expresivo de la naturaleza y del pensamiento humanos. Pero además de Boccaccio, el estudioso tiene presentes a Dante y a Petrarca: de ese modo equilibra el interés de Bembo y los puristas de principios del siglo XVI con la lengua sencilla y vigorosa de la Divina Comedia (v.) y al mismo tiempo contribuye a una nueva dirección del gusto.
C. Cordié

