Las Ideas de Madame Aubray, Alexandre Dumas (hijo)

[Les idées de Madame Aubray], Comedia en cua­tro actos de Alexandre Dumas hijo (1824- 1895), representada en París en 1867. Es, como toda la obra del autor, una elocuente batalla contra la hipocresía social, que acep­ta las máximas evangélicas en la teoría pero se guarda de aplicarlas en la realidad. El argumento, afín al de la Dama de las ca­melias (v.), es la redención de la mujer culpable. Madame Aubray, que ha enviu­dado muy joven, vive como una santa, vol­cando su inagotable caridad, desprovista de todo prejuicio, sobre todos los que a ella se acercan. Educa en sus ideas a su hijo Camilo y alivia a su amigo Barantin, aban­donado por su mujer, cargando con la edu­cación de su hija Luciana, con la intención de hacer de ella la digna compañera de su Camilo. Un día encuentra a una mujer joven, Juanita, que vive sola con un niño. Pasa por viuda, pero a Madame Aubray le confía cándidamente su historia: cómo fue seducida por su inexperiencia y miseria, y de qué modo empezó a vivir y a redimirse en el amor a su hijo. En compensación recibe consuelo, afecto y ánimos en su ca­mino hacia la redención. Pero Camilo se enamora de Juanita, e incluso después de la revelación de la verdad, no ve razón para renunciar a las ideas evangélicas que le ha inculcado su madre. De ahí la lucha de Madame Aubray, que duramente puesta a prueba, acaba, por coherencia moral, per­mitiendo el matrimonio. La comedia tiene los acostumbrados méritos del teatro de Dumas: planteamiento sólido, desarrollo ló­gico, vivo diálogo. Pero la tesis ahoga la humanidad de los personajes, aligerándose solamente en algunas figuras menores, como la del libertino Valmoreau, convertido a las ideas evangélicas de Madame Aubray, y la de Luciana, en quien las aspiraciones filan­trópicas y su ingenuo candor forman un divertido contraste.

E. C. Valla