[The Golden Bough]. Tratado de etnología escrito entre 1890 y 1915, que fue objeto de diversas ediciones; la tercera y definitiva (1911-15) comprende siete partes divididas en doce volúmenes: «El arte mágico y la evolución de la realeza» [«Magic Art and the Evolution of Kings»]; «Tabú y peligros del alma» [«Taboos and the Perils of the Soul»]; «El Dios muriente» [«The Dying Good»]; «Adonis, Atis, Osiris» [«Adone, Attis, Osiris»]; «Los espíritus del trigo y del desierto» [«Spirits of the Corn and of the Wild»]; «El macho cabrío expiatorio» [«The Scapegoat»]; «Balder el Hermoso» [«Balder the Beautiful»]; sigue un volumen de «Bibliografía e índices generales».
Frazer, buscando los orígenes de muchas costumbres, creencias y ritos, sean practicados por los pueblos más avanzados del mundo antiguo, sean supervivencias en el folklore de los pueblos modernos, consigue trazar una «Historia del pensamiento humano» y, en cierto sentido, una historia de las religiones primitivas y de los ritos que, derivando de aquéllas, se conservan a través de los siglos, incluso adaptándose y modificándose de acuerdo con las nuevas exigencias. Según declara el autor, la obra tuvo su principio en la curiosidad que en él se despertó al comprobar cómo, en el mismo corazón de refinada cultura de la Roma imperial, se había mantenido la bárbara costumbre del sacerdote- rey de Aricia, custodio del templo de «Diana Nemorensis». Éste, que generalmente era un desgraciado evadido de la cárcel o un gladiador en desgracia, era rey y sacerdote hasta el día en que otro, más fuerte o más astuto que él, conseguía asesinarle y arrancar una rama del árbol sagrado, en torno al cual, sin embargo, quedaba obligado a vigilar continuamente: un instante de distracción, una hora de sueño, podían representar la muerte.
«La extraña regla de este sacerdocio — afirma el autor — no haya ningún parigual en toda la Antigüedad clásica, por lo que no cabe hallar justificación; se trata de una costumbre de origen bárbaro». Ampliando sus indagaciones, no tardó Frazer en hallar costumbres que en su totalidad o en parte eran semejantes, en esta o en otra región, en otra época o en países lejanos; y el material recogido por esta primera pesquisa ofreció nuevos temas para otras indagaciones que fueron expuestas en los volúmenes siguientes. La obra de Frazer puede considerarse, en el campo de la evolución del pensamiento, como la contrapartida del famoso Origen del hombre <v.): el hombre civilizado, como dice Frazer, no es sino el producto de la evolución y de la adaptación al ambiente del bárbaro primitivo. Premisas y conclusiones, como muchas otras teorías meramente materialistas de fines del pasado siglo, han hallado fácil refutación en los últimos años, pero La rama de oro mantiene su interés y es una de las más^ ricas fuentes de información del género. El título alude a la «rama áurea» que Eneas hubo de tomar para poder penetrar en el Averno (Eneida, canto VI), alusión, posiblemente, a la iniciación del misterio eleusino. En 1922 publicó el autor una reducción en dos volúmenes de su monumental obra, que logró gran difusión y ejerció una profunda influencia sobre el pensamiento inglés contemporáneo.
L. Krasnik
Enc.Montaner

