La Mañana de un Propietario, León Tolstoi

[Utro pomescika]. Cuento de León Tolstoi (Lev Nicolaevic Tolstoj, 1829-1910), publi­cado en 1856. Como los primeros cuentos de Tolstoi, Infancia, Adolescencia y Juventud (v.) que le preceden, tiene carácter auto­biográfico. El protagonista ya no se llama Nikolen’ka Irtenev, sino Príncipe Nechljudov (v.), pero es siempre el mismo joven, cuya evolución no se observa, pero de quien se narra una primera experiencia en la vida (que corresponde a una experiencia del escritor, que tenía 19 años en 1847). El príncipe Nechljudov, un joven de 19 años, estudiante de tercer año universitario, vuel­ve a su casa de campo, soñando con hacer la felicidad y dar el bienestar a sus dependientes, siervos de la gleba: es el re­sultado de una crisis moral y tiene fe y esperanza de triunfar. Pero el resultado es una terrible decepción, pues los campesi­nos se niegan a abandonar sus cabañas por las casas de piedra construidas a pro­pósito, casi no van al hospital del amo y, en general, se comportan hacia todo lo que él organiza con sospechas y desconfianzas. Pasado un año, Nechljudov ha de reconocer con dolor que ni siquiera ha tenido la sa­tisfacción moral que esperaba, ni los cam­pesinos han sacado de todo ello una utili­dad substancial- El cuento, además de exponer los planes, los deseos y las aspi­raciones del joven, trata de explicar las razones del fracaso no teóricamente, sino a través de la misma narración y la presen­tación de cierto número de tipos caracte­rísticos de campesinos. La simpatía del au­tor hacia ellos se hace evidente en la parte del relato en que los aspectos negativos de la vida de campo están explicados a base de las graves razones históricas tradicio­nales.

E. Lo Gatto