[La mare). Drama en cuatro actos del pintor, comediógrafo y novelista catalán Santiago Rusiñol (1861-1931), estrenado el 20 de febrero de 1907. Manel, hijo de una modesta familia de panaderos rurales, tiene una vocación apasionada por la pintura, pero todo el mundo pretende desilusionarle predicando la ineficacia crematística de su arte. Sólo Rosa, su madre, comprende a Manel, el cual no ceja hasta marchar a la ciudad para dedicarse enteramente a su vocación artística. Allí se enamora de Isabel, su modelo, y vive junto a ella y su madre. Realiza una pintura personal e independiente y sólo en un apuro económico se conforma con pintar cuadros comerciales. De improviso se presenta Rosa, su madre, porque ha temido por la salud física y espiritual de Manel, y se da cuenta de que Isabel y su madre no son sinceras con su hijo y, finalmente, consigue que éste las expulse de su casa. Rosa vuelve al pueblo y Manel triunfa, después de muchos sacrificios, al ganar una importante recompensa en un concurso. Al cabo de cierto tiempo Rosa enferma y Manel regresa apresuradamente a su pueblo con la intención de vivir para siempre junto a su madre. Pero ésta muere en el momento en que, en medio del regocijo popular, los notables de la aldea entregan a Manel una corona de laurel para rendir tributo a sus éxitos. El hijo la deposita ante el cadáver de su madre y exclama: «Es ella qui l’ha guanyada!» La obra, con esa mezcla de humor y de tragedia que constituye una de las constantes de Rusiñol, rinde culto a la madre cuyo afán y tutela han constituido la clave del triunfo de un hijo.
A. Manent

