La Localización y la Causa de las Enfermedades, Giovan Battista Morgagni da Forli

[De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis]. Obra de Giovan Battista Morgagni da Forli (1682-1771), publicada en 1761. Constituye una monumental recopilación de hallazgos autópsicos examinados con el criterio clínico precursor de las tendencias más modernas de la medicina, instaurador del método anatomicoclínico tendente a relacionar las lesiones anatómicamente examinadas con los síntomas comprobados en vida.

Aun careciendo la obra del carácter de sistema­tización que constituye el verdadero mé­todo de Morgagni, constituye el primer gran tratado de anatomía patológica en el sentido moderno y una fuente de observa­ciones anatómicas y clínicas, de las que resultan claramente precisadas muchas for­mas morbosas antes desconocidas y com­probadas luego por los progresos de la medicina. Es el primer monumento de una ciencia nueva: la anatomía patológica, que sólo un siglo y medio más tarde, con Virchow, recibiría nuevo impulso y el soplo vital de la teoría celular. La obra consta de 70 «epístolas», divididas en cinco libros, cada uno con su tema propio, y dedicado a una de las Academias extranjeras de las que el autor era socio. El primer libro trata de las enfermedades de la cabeza; los su­cesivos, de las del pecho, del abdomen y de las enfermedades quirúrgicas. Cada epístola contiene una serie de lapidarias descripciones clinicoanatómicas, muchas de las cuales constituyen la primera descrip­ción de formas morbosas antes ignoradas o confundidas con otras, y cuya causa ana­tómica se desconocía; sigue a la descrip­ción un diligentísimo examen de la casuís­tica de enfermedades análogas descritas en la literatura médica, terminando con una síntesis a menudo genial sobre las carac­terísticas sintomatológicas y anatomopato- lógicas de la enfermedad considerada.

Entre las enfermedades que deben a Morgagni su primera descripción cuidadosa, hay que re­cordar la bradicardia permanente (de Mor­gagni-Adans y Stockes), la hiperosteogenia frontal interna, la cirrosis hepática de Morgagni-Laennec; son excelentes las descrip­ciones y consideraciones sobre las enferme­dades tuberculares, sobre las hemorragias cerebrales, sobre los defectos valvulares del corazón, etc. Diligentísimos y copiosísimos son los índices, que dan a la obra un ca­rácter de sistematización y de valor prác­tico; también en esto la obra anuncia las tendencias modernas. La aparición del De sedibus representó un gran éxito; se hicie­ron cuatro ediciones en cuatro años, y muy pronto fue traducida al inglés, alemán, fran­cés e italiano. No es el estilo uno de sus menores méritos, pues el latín de Morgagni, como ya había probado en otras insignes obras de erudición humanística, es uno de los más elegantes de su siglo.

V. Porta