La Hacienda, Luigi Tansillo

[Il podere]. Poema en tres capítulos de Luigi Tansillo (1510-1568), escrito seguramente en 1560, impreso en Turín en 1769: Es un pequeño poema di­dáctico o, mejor dicho, una serie de con­sejos dados en tono familiar por el poeta a Giambattista Venere, mayordomo de la familia d’Avalos Piccolomini, sobre la adquisición de una propiedad. El comprador juicioso debe, una vez elegida la localidad, indagar por medio de gentes que sean de fiar, cuáles son las buenas tierras; procurar que haya caminos cómodos que unan la propiedad con algún centro urbano y qué el trayecto sea corto; tratar después con un vendedor poco experto, preferiblemente con un joven dedicado a las fiestas y al amor, tanto mejor si anda apurado de di­nero. El terreno debe ser graso, negro y de grato olor; pero todo esto de nada sirve si no se le trabaja mucho, según nos enseña el padre que al morir dice a los hijos: «Entre los terrones he escondido un tesoro, buscadlo»; los hijos, araron, cavaron y no encontraron nada; pero en la cosecha abun­dante comprendieron de qué tesoro había hablado el padre. El poeta, después de otros consejos particulares, se detiene a tratar minuciosamente de las propiedades de la casa, pensando con nostalgia en la vida del campo; pero al llegar aquí se interrum­pe de súbito porque su interruptor palidece: recuerda entonces que está enamorado, y exhortándole al amor termina el poema. En La hacienda el autor se sirve de la preceptiva clásica sobre el tema: Catón, Virgilio, Plinio y Columela; pero la obra está llena de desenvoltura graciosa que apa­rece desde los comienzos, se mantiene a través de todo el poema y culmina lírica­mente en la serena y amorosa melancolía del capítulo final.

C. Lelj