[La carta del navegar pitoresco]. Es, entre las obras de literatura veneciana, una de las más notables y originales, y la más importante de Marco Boschini (1613-1678), a quien se deben además las Minas [Miniere] y Las joyas pintorescas [I gioielli pittoreschi], especie de guías de Venecia y Vicenza, y el cual fue, al mismo tiempo, pintor y grabador. La edición única y rara de la Carta del pictórico navegar (Venecia, Baba, MDCLX), enriquecida por varias ilustraciones, está considerada como una de las más estimables de su tiempo. La obra está definida por el autor en el subtítulo: «Diálogo entre un senador veneciano dilettante y un profesor de pintura, dividido en ocho vientos con los cuales la nave venéciana es conducida al alta mar de la Pintura, como absoluta dominadora de la misma para confusión de quien no entiende la brújula del imán». La obra consiste, pues, en un diálogo en versos endecasílabos en cuartetas (ABBA) entre el Senador (Ecelenza) y el Profesor de Pintura (Compare). A pesar de que pueda parecer curioso un libro de crítica de arte escrito en verso y subdividido en ocho cantos llamados «vientos», las observaciones contenidas en la Carta del pictórico navegar muestran en más de un caso que el autor posee una feliz intuición crítica y un vasto y bien documentado conocimiento, no sólo de la pintura veneciana, sino también de la de otros países. En ella se examina la actividad pictórica de Bellini, Tiziano, Carpaccio, Giorgione, Basaiti, Tintoretto, Palma, etc., y se cita a Van Dyck y a Rubens. Al principio de cada «viento» se narra en una cuarteta y en forma sumaria el contenido de cada canto. No faltan las divagaciones de orden general sobre la pintura y sobre el arte. Son frecuentes las notas explicativas al margen del libro. Al final del volumen hay un índice onomástico de pintores, aficionados a la pintura, escultores, tallistas y escritores de cosas de arte citados en el libro, así como de los lugares donde se encuentran las obras de las que trata el autor.
F. Pasinetti

