Krotkaja, Dostoievski

Narración de Dostoievski [Fedor Michajlovič Dostoevski] (1821.-1881), publicada en 1873 en el Diario de un escritor (v.), compuesto y redactado por el mismo gran escritor ruso.

Es el largo monólogo de un hombro ante el cadáver de su mujer que acaba de suicidarse. El hombre trata de darse cuenta de lo sucedido; es uno de los más típicos personajes dostoievskianos, perpetuamente oscilando entre el bien y el mal. Ex oficial, que rechazó batirse en due­lo por un motivo ridículo, ha de presentar su dimisión y. al recibir al poco tiempo una pequeña herencia, abre una casa de empeños. Entre sus clientes tiene ocasión de ver a menudo a una pobre huérfana de diecisiete años; se encapricha de ella y se casa, sobre todo para arrancarla de las ga­rras de otro pretendiente, un mercader rudo y brutal. La muchacha, la «Krotkaja» es decir la «humilde», quisiera amar a su ma­rido, pero lo siente frío y lejano: él desea que su mujer llegue a comprender por sí sola el drama íntimo de su vida. Pero la mujer es demasiado joven e ingenua, se rebela contra la aparente frialdad de su marido en quién, sólo ve a un usurero ab­yecto y vil, y su exasperación llega tan lejos que una noche se aproxima al lecho del hombre con un revólver cargado: le odia y quiere matarlo. Él oye y ve, pero finge dormir y sólo por un instante mira de frente a su mujer para hacerle compren­der que no teme la muerte. Si en otros tiempos no quiso batirse, no fue por cobardía. La «humilde» no puede seguir sopor­tando la situación y se arroja por una ven­tana. El viudo siente que la culpa de lo sucedido es suya, que esperaba hacerse comprender por su mujer y crear entre ellos una atmósfera de amistad e intimidad. Ahora sólo le queda el arrepentimiento.

La idea fundamental del cuento está así expre­sada por el autor en las últimas líneas: «¡Aislamiento! ¡Oh naturaleza! Los hom­bres están solos en la tierra… no se com­prenden, ¡esta es la desgracia!». Más que personajes aparecen aquí puros sentimien­tos de almas torturadas: es el mundo de un espíritu- enfermo, que se convierte inespe­radamente en protagonista del suceso: el espíritu de Rusia en los últimos años del siglo XIX.

G. Kraisky

La inolvidable Krotkaja, una de las co­sas más poderosas de Dostoievski. (Gide)