Novela de Walter Scott (1771-1832), publicada en 1821. En ella Scott, a instigación de sus editores, se propone hacer para la época de la reina Isabel lo que había hecho para la de María Estuardo en El Abad (v.), y se toma ciertas libertades con la cronología, con tal de presentar un cuadro pintoresco, aunque evita enfrentarse con los acontecimientos históricos más conocidos (le habían sugerido dar a su libro el título La Armada [The Armada]).
El argumento de la novela se basa en \in hecho legendario: el trágico destino, durante el reinado de Isabel, de la linda Amy Robsart, hija del sir Hugo (Hugh) Robsart de Devon. Un picaro, Ricardo (Richard) Varney, la ha convencido de que se casó con el conde de Leicesler, el favorito de Isabel, cue debe mantener secreta su unión, para no caer en desgracia cotí la celosa reina, para lo cual encierra a su mujer en una villa cerca de Oxford, Cumnor Place. El perfecto caballero de Cornualles Edmund Tressihar, partidario del rival de Leicester, el conde de Sussex, cree que Amy, a la que vanamente había cortejad, vive en Cumnor Place como amante de Varney, y, después de haberla instado inútilmente para que regresara a su casa, denuncia a Varney como seductor ante la reina, y Varney, para salvar a su patrono Leicester, declara que Amy es su esposa. Isabel ordena a Amy que se presente ante ella en Kenilworth, donde ella es huésped de Leicester. Varney persuade a Leicester para que ordene a Amy que diga ser la esposa de Varney; ésta, furiosa, llega secretamente a Kenilworth, ayudada por Tressilian para pedir su reconocimiento oficial como condesa de Leicester.
En Kenilworth consigue de Leicester que la reconozca públicamente como mujer suya, por lo cual él se atrae el furor de la reina. Pero Varney insinúa a Leicester la existencia de relaciones ilícitas entre Amy y Tressilian, por lo cual el conde ordena se lleve a su mujer a Cumnor Place y se le dé muerte. Demasiado tarde se conoce la verdad, y cuando Tressilian llega a la villa, Amy acaba de morir en una trampa. La descripción de las fiestas de Kenilworth es uno de los pasajes más notables de la novela; bien perfilado el carácter de la reina Isabel, especialmente en la escena de la audiencia en el palacio de Greemvich, en la que los levantiscos Sussex y Leicester son obligados a someterse. Kenilicorlh dio a Gaetano Donizetti (1797-1848) el argumento para su ópera musical Isabel en el castillo de Kenilworth [Elisabetta al’castéllo di Kenilworth a Gaetano Gioa (1768- 1826), para su ballet Kenilworth, y a Francesco Beltrame de Conegliano le sugerió unos muy mediocres versos sobre la Muerte de Amy lílíorte di Amy I y la tragedia Ama– lia de Leicester. [Trad. española por D. P. H. B., bajo el título El castillo de Kenilworth o los privados rivales en el reinad.o de Isabel de Inglaterra (Valencia, 1831) y de Vicente Pagasartundua (Madrid. 1832)].
M. Praz

