Kautilīya-Arthaśāstra

[Tratado de política de Kautilya]. Publicado en Mysore en 1909, según un manuscrito descubierto en 1905, este texto indio en sánscrito — re­lativo a la política en tiempo de paz y de guerra, la teoría y la práctica del gobierno en sus tres poderes, ejecutivo, administra­tivo y judicial — se remonta probablemen­te, en la redacción que ha llegado a nos­otros a los siglos III-IV d. de C. Pero en. él se encuentran teorías y doctrinas más anti­guas, y su atribución a Kautilya (o Kautalya, o Cānakya (v.) o Visnugupta), fa­moso ministro del célebre Candragupta que en 321 a. de C. destronó a la dinastía de los Nanda e inició su reinado fundando en Pātaliputra la dinastía de los Mauryas, ates­tigua la gran importancia reconocida por la tradición indígena al Arthaśāstra, que representa, también para nosotros, una de las obras más significativas y preciosas de toda la literatura india.

Contiene aspectos absolutamente nuevos y en la mayoría de los casos insospechados de aquella antigua civilización, y ofrece un realismo tan vivo y a menudo tan crudo en su moral y en su práctica despreocupadamente utilitaria, que desmiente la antigua y ahora ya enve­jecida afirmación de que la India es sólo un país de soñadores y de ascetas, y su lite­ratura un complejo gigantesco de tradicio­nes religiosas, matizadas por una excepcio­nal poder de fantasía. La obra está dividida en quince partes e ilumina, como nin­guna otra, el complicado funcionamiento de la máquina del estado, el orden econó­mico y las numerosas actividades de la vida pública de la antigua India.

Las tareas de los inspectores gubernativos en las provin­cias, las retribuciones para la gran masa de los funcionarios, los métodos y las compro­baciones de la indagación judicial, la polí­tica exterior en tiempo de paz y de guerra, un amplio y muy interesante sistema de espionaje, al que está confiada la salva­guardia del rey, la dirección de la guerra, el empleo de medios alevosos (entre los que domina el envenenamiento) para ani­quilar de todos modos y sin ningún escrú­pulo a los enemigos internos y exteriores, son — entre muchos — los temas más nota­bles y sugestivos de este prodigioso texto que contiene los gérmenes de muchas cien­cias, que serán estudiadas en detalle en obras posteriores. Así, por ejemplo, la cien­cia de las construcciones {que comprende la fundación y la topografía de los centros urbanos, la escultura, la pintura y las obras de mecánica), la ciencia de la cría de caba­llos y de elefantes (los animales bélicos por excelencia), la ciencia de las armas, la teoría y la práctica en el conocimiento de las piedras preciosas (una de las entra­das del tesoro real). Trad. inglesa de R. Shamasastry (Bangalore, 1915, 3-ª ed. Mysore, 1929); trad. alemana de J. J. Meyer, con amplio comentario {Leipzig. 1926).

M. Vallauri